Las obras de remodelación de la sede del IESE en Nueva York se encuentran en la fase final. Si todo transcurre según las previsiones, el equipo del IESE se trasladará a las nuevas instalaciones a finales de marzo. La inauguración oficial está prevista para después del verano. Con este centro, el IESE se convertirá en la primera escuela europea con sede en Estados Unidos.
La sede del IESE en Nueva York se sitúa en el corazón de Manhattan en un edificio singular conocido como Edificio Chalif. Tras las obras de remodelación, el IESE dispone de un edificio de siete plantas que incluyen dos aulas, con capacidad para 70 personas cada una, siete salas de trabajo, 26 despachos, y una sala polivalente para unas 150 personas.
El profesor Canals, en un reciente encuentro con periodistas, subrayó que al IESE le gustaría producir un impacto en el mercado norteamericano en tres dimensiones: la internacional, ayudando a comprender los diferentes factores humanos, estratégicos y organizativos que intervienen en la gestión de una empresa global; la humanista, para hacer posible la noción de eficiencia unida a los valores éticos; y la social, para comprender mejor la necesaria colaboración entre el sector público y el sector privado, a través del desarrollo de estudios interdisciplinares en Estados Unidos.
"Somos una escuela global, que enseña desde el punto de vista internacional, algo que no ocurre en las escuelas de EE.UU., que se centran en empresas de allí. Además, nuestro sistema se basa en una enseñanza muy personalizada", asegura el director general de IESE, Jordi Canals.
Los primeros programas que se impartirán en la nueva sede se centrarán en las políticas de articulación de la reforma sanitaria y la regulación de los sectores financieros.