Telefónica es la tercera mayor compañía transnacional no financiera de América Latina, tan sólo detrás de General Motors y Wal-Mart: aporta entre el 1 y el 2% del PIB de los 13 países en los que está presente, siendo siempre el primer o el segundo operador del país. ¿Cómo lo ha logrado? En una sesión organizada por el Latin American Business Club del Programa MBA del IESE, el Director de Operaciones de la compañía, Emilio Gayo, explicó ayer a los estudiantes las claves de la expansión de Telefónica en Latinoamérica.
Lo primero es entrar, arrancó Gayo, a veces de la mano de socios locales: es lo que hizo la compañía en una primera fase que duró aproximadamente desde 1989 hasta 1999. A continuación llegó la llamada Operación Verónica, esto es, comprar participaciones de los principales operadores latinoamericanos, una maniobra que se culminó en 2002. Entre 2003 y 2005 fue el momento de la apuesta decidida por la región, invirtiendo en redes e infraestructuras en los 13 países en los que Telefónica está implantada, a saber: Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador, Guatemala, México, Nicaragua, Panamá, Perú, Uruguay y Venezuela. Por último, el momento actual, indicó Gayo, es el de crear sinergias y consolidar la compañía.
El resultado de este proceso es que Latinoamérica se ha convertido en un área más que clave para Telefónica: es la región que más crecimiento ha tenido en los últimos años, con un consumo equiparable al europeo o al asiático, y todavía tiene margen para crecer más, especialmente en la penetración de telefonía móvil, explicó Emilio Gayo. Además, es una "región solvente, con una situación macroeconómica estable" y que ha soportado bien la crisis.
Pero no sólo eso: el 60% del personal de Telefónica es latinoamericano, por lo que se podría decir, reconoció Gayo, que más que una empresa española, Telefónica ya es prácticamente una empresa latinoamericana.