La movilidad geográfica dentro de la Unión Europea tiende a ser limitada, según el análisis realizado por Adecco y IESE-IRCO. Durante 2009, España, con 90.000 personas, fue el país con mayor salida de extranjeros al tiempo que fue el país que recibió mayor número de nuevos inmigrantes activos de países de la UE.
El estancamiento en el número de activos nacionales hizo que la participación de los inmigrantes continuara ascendiendo, pasando de un 6,5% del total de personas activas en 2007 al 7,2%. El año pasado, España sufrió la tercera contratación más severa de la demanda interna, siendo el único país que redujo la cantidad de extranjeros activos procedentes de los últimos países en incorporarse a la UE y del resto del mundo.
Mientras España es uno de los cinco países cuya demanda interna más descendió durante 2009, juntamente con Irlanda, Hungría, Reino Unido y Holanda, Polonia fue el único país donde se incrementó el colectivo de inmigrantes, expandiéndose con ellos la economía del país.
Según datos del análisis de Adecco e IRCO, durante el cuarto trimestre de 2009, 17,2 millones de personas de la UE son inmigrantes, y 8 de cada 10 residen en alguno de los cinco países que albergan mayor número de ellos; Alemania, España, Reino Unido, Francia e Italia.