El vicepresidente del Public-Private Sector Research Center del IESE, Joaquim Triadú, defendió ayer que las administraciones “deben poder compartir riesgos” en las operaciones público-privadas, con contratos donde la parte pública cumpla los mismos requisitos que si se tratase de un acuerdo entre dos empresas privadas. Triadú inauguró y coordinó, junto al profesor Xavier Vives, la sesión sobre la “Gestión del Patrimonio de la Generalitat de Catalunya”, que tuvo lugar ayer en el campus del IESE en Barcelona.
El coordinador de la jornada también recomendó a las administraciones públicas “dotar con un plan de negocio a las empresas que se pretende externalizar”, de forma que tengan más mercado que el ámbito público, más limitado éste.
A continuación intervino el director general de Patrimonio de la Generalitat, Jacint Boixasa (PADE’07), que enumeró los principales ejes de la política de la gestión del patrimonio de la Generalitat. Entre las medidas que se han llevado a cabo, destaca la de vender edificios vacíos y de equipamientos a la largo de este año 2012 para cumplir con las previsiones de ingresos que se recogen en los presupuestos, y optimizar los recursos públicos: “creo que no es propio del siglo XXI tener 20 metros cuadrados por funcionario”, declaró.
En el ámbito de las sociedades públicas, justificó la privatización para “optimizar el organigrama y adelgazarlo: tener más de 500 no nos supone mucha eficiencia. Los entes jurídicos son de mantenimiento costoso y disolución difícil”.
Xavier Vives habló sobre la privatización, e insistió en que, para que salga bien, la empresa privada ha de poder obtener beneficios que antes obtenía la empresa pública, y el precio de venta ha de reflejar este expectativa de beneficios.
Por último, el secretario de Economía y Finanzas de la Generalitat, Albert Carreras, que clausuró el acto, explicó que cuando CiU alcanzó el gobierno catalán tenía claro que “había que privatizar sin complejos para reducir el déficit y mejorar la eficiencia”, pero después vio que la optimización del patrimonio ya se había efectuado anteriormente, y que privatizar ahora resulta complejo. Aunque siguen trabajando en ello.