La aplicación de restricciones en la fijación de los precios de acceso a Internet prohíbe ciertas prácticas que podrían incrementar el valor de Internet para los usuarios. Así de claro se mostró el director del Center for Telecommunications and Digital Convergence y titular de la Sarin Chair in Strategy and Leadership de la University of California en Berkeley, Michael Katz, en la conferencia titulada "La neutralidad de la red", que impartió en la sede del IESE de Barcelona en el marco del II Foro de Regulación y Competencia, organizado por el Centro Sector Público-Sector Privado.
El término ¿neutralidad de la red¿ hace alusión a los diferentes tipos de restricciones en la fijación de los precios de acceso a Internet. El profesor Katz analizó las distintas acepciones que tiene este término, entre otras la discriminación de precios, la integración vertical y las tarifas a dos bandas, relacionándolas con la repercusión y el efecto que tienen sobre el bienestar de los individuos.
El profesor se mostró contrario a la aplicación de estas restricciones, puesto que podrían afectar negativamente a los usuarios. En este sentido, apuntó que ¿una integración vertical de las plataformas, como las proveedoras de acceso a Internet de alta velocidad, no siempre dañaría la competencia en el mercado, e incluso podría incentivar algunas innovaciones tecnológicas que repercutirían positivamente sobre el consumidor final¿.
En este sentido, Katz señaló que el hecho de permitir a dichas plataformas cargar precios distintos a las aplicaciones (encargadas de desarrollar los servicios que ofrece Internet) ¿puede no ser tan malo¿ en la medida en que incentiva a los propietarios de estas últimas a invertir más, lo que aumenta el bienestar social.
De este modo el profesor norteamericano discrepó de la teoría que sustentan los partidarios de la neutralidad de la red, según la cual deberían eliminarse las restricciones de entrada al mercado de las empresas competidoras, la discriminación de precios, y las estrategias de precios a dos bandas. Así, aseguran, se logrará una innovación continua en Internet. Según Katz, sin embargo, estas restricciones prohibirían ciertas prácticas, como los incentivos a las innovaciones por parte de las plataformas y de las aplicaciones, que podrían incrementar el valor de Internet para los usuarios.