El alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, considera que la diversificación de la estructura productiva de la Ciudad Condal es fundamental para sobrellevar correctamente la desaceleración económica nacional e internacional. Con el 84% de ocupación en el sector terciario y un 6% en el de la construcción, Barcelona no lo tendrá tan difícil como otras ciudades para soportar la situación. Y es que ¿no hay capitalidad sin dinamismo económico¿, aseguró, y ¿si Barcelona no es fuerte, Cataluña y España se resienten¿. Por ello, el alcalde se mostró partidario de mejorar la proyección internacional de la ciudad con liderazgo, construyendo un modelo social y potenciando la cultura, entre otros aspectos.
Para Hereu, que participó en la sesión del Programa de Continuidad del IESE ¿Barcelona: motor de país, modelo de progreso¿, organizada en colaboración con el Centro Sector Público ¿ Sector Privado de la escuela, la ciudad no ha llegado tarde al tren de la innovación, ¿pero tenemos que aprovechar, por ejemplo, la capacidad de innovación de ciudades como Toulouse¿, apuntó.
Igualmente, el primer edil de Barcelona enumeró los diferentes proyectos que se están llevando a cabo y que marcarán el futuro económico y la transformación de la ciudad: la ampliación del puerto y del aeropuerto, la zona del 22@, la transformación de la Zona Franca, el nuevo barrio de la Marina del Prat Vermell y la Verneda-Torrent de l¿Estadella son algunos proyectos clave ante el nuevo escenario que se avecina.
Jordi Hereu concluyó la conferencia con un mensaje optimista: ¿los proyectos son a largo plazo¿, pero trabajando codo a codo con las administraciones autonómica y central ¿podremos devolver a Barcelona el protagonismo que se merece¿ y contribuir así al buen funcionamiento de Cataluña y de España.