En el tercer trimestre del año, España contará con 4,6 millones de parados, y sumará tantos desempleados como Francia e Italia juntas: tanto en términos absolutos como porcentuales, España será el país con mayor destrucción de empleo y mayor expansión del número de parados. Son datos del último Euroíndice Laboral IESE-Adecco, realizado por investigadores del IESE, y que analiza los datos del primer trimestre, con previsiones para el tercer trimestre de 2009.
Por sexto trimestre consecutivo, España ha tenido el peor resultado respecto a la variación del número de personas sin empleo. Y es que a lo largo de los últimos doce meses, 6 de cada 10 nuevos parados de la UE eran residentes de España, situando su tasa de paro en el 19,7%.
Todos los países observados por el Euroíndice -España, Portugal, Alemania, Italia, Francia, el Reino Unido y Polonia, que suman más de las tres cuartas partes de la población y del PIB de la UE- han experimentado un descenso interanual en el número de ocupados tanto entre los adultos (1.165.000 personas) como entre los jóvenes (973.000 personas). Pero España ha sufrido la mayor pérdida de empleo en ambos grupos de edad. Ahora cuenta con 1.459.100 ocupados menores de 25 años, el contingente más reducido de todo el período democrático.
Previsiones
En los próximos dos trimestres, la destrucción de puestos y el incremento del paro serán aún mayores que en trimestres anteriores. El conjunto de los siete países estudiados sufrirá una pérdida interanual de 4.552.000 puestos de trabajo, y el colectivo de parados aumentará en 5.464.000 personas, con una subida interanual de un 43,3%, la más alta en 35 años.
El próximo mes de septiembre, los siete países estudiados presentarán además subidas interanuales en sus respectivas tasas de desempleo. Las previsiones anticipan un efecto típico de las recesiones prolongadas: en una primera etapa, los afectados son los jóvenes, pero luego, cuando la economía está más débil, incide más en los mayores.