News

La formación, el camino hacia "el conocimiento y la verdad" < Back

    Ver resumen de la sesión en Twitter

    "En nuestra vida podremos renunciar a muchas cosas, pero nunca al afán de saber y aprender. Y, yo añadiría, también de compartir". Fueron las palabras de Javier Robles, presidente de Danone y miembro del comité ejecutivo de la Agrupación de Miembros del IESE, que estuvo a cargo de la lección magistral de la ceremonia de graduación de la cuarta promoción del Executive MBA del IESE en Barcelona, que ha tenido lugar esta tarde en el campus de la escuela en la Ciudad Condal. Robles hizo hincapié en la importancia de la formación como camino hacia "el conocimiento y la verdad". "Esta actitud y la inquietud que os han traído al IESE deben seguir inspirando vuestra conducta mañana y siempre".

    El empresario esbozó un perfil del directivo que necesita el mundo actual: "Hoy, más que nunca, las empresas necesitan y exigen estilos de dirección verdaderamente participativos, donde se dirija por convicción y no por imposición, donde las personas participen, aporten, tengan voz y sean escuchadas, se sientan actores y protagonistas y se les trate como tales".

    A continuación, enumeró algunos de los rasgos que deben definirlo: "preparados, exigentes, coherentes, que sepan adaptarse al cambio, aprovechar las oportunidades y conseguir resultados", y ofreció algunos consejos para ser "creíbles, admirados y queridos". También se preguntó qué exige la sociedad a las empresas de hoy, destacando por encima de todo el concepto de responsabilidad social corporativa: "una empresa solo puede alcanzar éxito duradero si genera riqueza social".

    Finalmente, el directivo puso el énfasis en la reputación, la cual considera el "alma" de la empresa. Así, recomendó "trabajar a fondo para gestionar y mejorar la reputación de la empresa a sabiendas de que será el baremo por el que nos van a evaluar las nuevas generaciones. En el futuro, la economía será la economía de la reputación".

    El profesor Eric Weber fue el encargado de inaugurar la ceremonia de graduación, una celebración "invadida por la alegría del que corona una meta", tal como la definió, en la que recordó a los recién graduados que "es el momento de responder, de dar cuenta, de contribuir". "Puesto que habéis recibido mucho, también tendréis que responder en la misma medida", añadió. Asimismo, ofreció dos consejos: no perder la perspectiva, y dar lo mejor de sí mismos. "Os llevará a construir", concluyó.

    También hablaron los presidentes de la promoción, Guillem Bruch y Carlos Solana, recordando el camino trazado a lo largo del programa y destacando el objetivo común: "crecer y aprender". Guillem, el primero en hablar, celebró que ya pueden decir "con orgullo" que pertenecen a la comunidad IESE, y citó a Virgilio para alentar a sus compañeros: "¡Sed valientes y el futro será vuestro!".

    Carlos Solana explicó los motivos que considera que les han llevado a cursar el EMBA: "por la capacidad de compartir unos valores, por la creación de unos lazos de mutuo respeto y ayuda y por la concienciación de nuestra enorme responsabilidad ante esta sociedad que se encuentra en horas bajas, a la que debemos ayudar con esfuerzo para que la situación mejore".

    Para culminar, y en alusión a la jerga del sector, manifestó que "todos y cada uno de vosotros tenéis en vuestro poder una valiosa cartera que consiste en el cien por cien de vuestras propias participaciones. Cotizan al alza: la gente que os conocemos bien, invertiríamos sin dudarlo en ellas".

    La ceremonia estuvo clausurada por el director general del IESE, Jordi Canals, quien quiso dirigir un agradecimiento especial a uno de los sustentos principales para los participantes: la familia.

    El director general definió esta promoción del EMBA como "un reflejo del mundo empresarial del siglo XXI: personas procedentes de distintos países y perfiles diversos, que trabajan codo con codo y piensan en cómo ejercer un impacto positivo sobre otras personas y sobre la sociedad".

    Por otra parte, se centró en el valor de la humildad como factor determinante del buen líder: "Muchos de los altos directivos de la banca de inversión conocían las técnicas principales. Su fracaso no se debió a una carencia de conocimientos para evaluar los riesgos, sino al exceso de confianza en sus puntos de vista, que les impedían abrir sus mentes a otras opiniones".

    Clausuró el acto recordando a los Alumni que "el IESE es y siempre será vuestro casa, el lugar al que siempre podéis volver y donde seréis recibidos con afecto".

< Back