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Reformar para crecer< Back
Ya está disponible el nº 126 de la Revista de Antiguos Alumnos del IESE, correspondiente al período de julio a septiembre. El artículo de portada, “Reformar para crecer”, repasa, de la mano de algunos profesores del IESE, las principales reformas que se han puesto en marcha en España y a nivel europeo y cómo impactan en el día a día de una empresa.
Desde hace unos meses, en España vivimos en un goteo continuo de reformas: bancarias, laborales, sanitarias, educativas… Los cambios siempre producen respeto, pero no deberíamos tenerles miedo, porque servirán para depurar la economía de errores y crear un sistema mejor. Hoy en día, las empresas necesitan estas reformas para sobrevivir, porque solo así lograrán mejorar su productividad y volver a ser competitivas. En este artículo repasamos, de la mano de algunos profesores del IESE, las principales reformas que se han puesto en marcha en España y a nivel europeo, y cómo impactan en el día a día de una empresa. La transformación no será fácil, pero nos ayudará a crecer.
Una reforma es un cambio en las reglas del juego que altera la estrategia económica de un país. Y aunque no es bueno cambiarlas con demasiada frecuencia, a veces es necesario para corregir vicios acumulados o para adaptar el país a las nuevas condiciones de la economía internacional, la como explica el profesor Antonio Argandoña. La recuperación de nuestra economía depende de nosotros. “Es la hora de las reformas”, asegura. Siempre, eso sí, que formen parte de un plan, porque, en realidad, el marasmo económico español no viene definido por una mera yuxtaposición de problemas independientes, aclara el profesor Juan José Toribio, sino que todos ellos aparecen relacionados, así que es necesario trazar un plan con visión global y a largo plazo, ya que los resultados no serán inmediatos. “La situación no puede abordarse con medidas parciales, inconexas, separadas en el tiempo, o individualmente sujetas a pactos políticos”.
Suecia apostó por la devaluación, la contracción fiscal, la bajada de los tipos marginales, la desregulación del mercado de trabajo y la reforma del sector público, eliminando funcionarios y generando agencias públicas de empleo. Con el euro, España no puede devaluar su moneda, así que “ha de pelear por ganar competitividad y por crecer”, asegura el profesor.
Una de las causas de los problemas de Europa es la diferencia de competitividad entre los países de la eurozona, que la crisis financiera ha puesto más de relieve. La desigualdad es tal que, actualmente, se podría decir que hay tres Europas, según se desprende del informe CESifo 2012 (para más información, ver despiece). La primera incluye a Alemania, los Países Bajos y Finlandia; la segunda a Grecia y Portugal y, la tercera incluye a España, Francia, Italia y Bélgica.
