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El nuevo contexto financiero internacional < Back
¿Las fusiones bancarias pueden ser la solución a la actual crisis? En este proceso de reestructuración la fusión bancaria puede ser la solución más elegida pero quedarse con bancos con problemas no ayuda a la digestión rápida. Además, es un momento complejo para los gestores bancarios: los márgenes de intermediación son insuficientes; la eficiencia en no pocos casos puede mejorarse pero al final también tiene un límite; existen limitaciones regulatorias en los activos a invertir; las participaciones bancarias no pasan por su mejor momento en las bolsas y a ello se suma una alta presión social por la gestión, en algunos casos incorrecta por parte de los gestores bancarios. Escribe el profesor del IESE, Jorge Soley en el último número de la Revista de Antiguos Alumnos del IESE.
Reestructuración no es igual a mayor fluidez crediticia. Es una condición necesaria pero no suficiente y así ocurre en toda Europa y en Estados Unidos, donde no hay suficiente crédito a pesar de las medidas de reforma y “apuntalamiento” de los bancos. Tomar medidas de reestructuración y que fluya el dinero no es una secuencia automática, por lo que llevará su tiempo precisamente por la coincidencia en el tiempo de la aplicación de Basilea III.
De todo ello se deduce que las empresas deben ir pensando para su liquidez y financiación de nuevos proyectos en tener en cuenta fuentes de financiación alternativas (como por ejemplo, menor reparto de dividendos, emisión de pagarés corporativos, buscar socios inversores individuales o institucionales -private equity-, acudir a la bolsa y, para aquellas de tamaño mediano los mercados alternativos, los business angels…) y no depender tanto de los bancos como ocurre en la actualidad en algunos países europeos.
Aunque la economía mejore y también el sector bancario, la financiación de la empresas no volverá a la situación de antes del año 2007. Hay un antes y un después para los bancos pero también en la política financiera empresarial.
