"El «sí» a la Constitución Europea favorecerá la eficacia en la toma de decisiones y la transmisión de los valores europeos, al mismo tiempo que se dará un paso a favor de la solidaridad hacia los países menos desarrollados y hacia los propios de la Unión". Con este argumento, Alberto Navarro González, secretario de Estado para la Unión Europea, defendió la necesidad de apoyar la aprobación de un nuevo marco que regule el funcionamiento de la nueva UE de los 25 miembros, en el transcurso de una sesión extraordinaria del Programa de Continuidad celebrada en el campus del IESE en Barcelona. La ponencia fue moderada por el profesor Jordi Gual.
En unas circunstancias en las que el debate social sobre la Constitución Europea y la adhesión de los países miembros está en pleno auge, Navarro aseguró que este proyecto logrará hacer frente a las nuevas demandas de los europeos, manteniendo la estabilidad política y el desarrollo económico, al tiempo que subrayaba las deficiencias del Tratado de Niza, que calificó de "insuficiente".
Perder el miedo a las ampliaciones
El secretario de Estado para la UE destacó que gracias a la creación de la Unión Europea "se ha conseguido el periodo de paz más largo de la historia de Europa y dentro del proyecto de la Constitución se pretende transmitir al resto del mundo aquellos valores que nos han llevado a esta situación: el Estado de Derecho, los principios de libertad, la democracia y la salvaguarda de los derechos humanos".
En este sentido, Navarro se refirió a los proyectos de ampliación de la UE hacia los países de los Balcanes o Turquía, que calificó como "proyectos de solidaridad y de desarrollo". En opinión del político, "no nos deben asustar las circunstancias económicas de los países con los que se están abriendo las negociaciones puesto que todos ellos entrarán cuando alcancen ciertos objetivos que, por otra parte, la Unión Europea les ayuda a conseguir".
Navarro destacó los beneficios que ha obtenido España desde el momento de su incorporación: "recién cumplidos nuestros 18 años dentro de la Unión Europea, los españoles no debemos pasar por alto la importancia que tiene la Constitución Europea y los beneficios que ésta nos puede seguir aportando". El secretario de Estado para la UE recordó el contraste entre la situación económica en la que se encontraba España en 1986 y la actual, como ejemplo de los beneficios que ha supuesto la adhesión a la UE.