El experto en recursos humanos Dave Ulrich, profesor de la Universidad de Michigan y cofundador de Results Based Leadership (RBL), ofreció una estimulante sesión en el IESE sobre la adaptación de las estrategias de recursos humanos para afrontar los retos del mundo actual.
Organizada por el Centro Internacional de Investigación de Organizaciones del IESE (IRCO) en colaboración con ADP, la sesión, titulada "La propuesta de valor de recursos humanos", presentó las mejores prácticas en la dirección de personas, un tema sobre el que Ulrich ha escrito más de 100 artículos y varios libros.
Recurriendo siempre a las anécdotas personales, y con un toque de humor, Ulrich inició la sesión con una descripción del entorno en el que se mueven los profesionales de los recursos humanos: cambio, velocidad, tecnología revolucionaria y nuevos competidores.
Los líderes de hoy han de tener en cuenta la movilidad de sus empleados, su diversidad e incluso sus valores espirituales. En consecuencia, las cosas deben hacerse de otro modo: debe crearse valor. La idea principal de Ulrich es que el valor viene definido por el que recibe, no por el que da. Más que imponer sus puntos de vista y exigencias, los directivos de recursos humanos deberían concentrase en entender quién es el receptor, y qué es lo que quiere. Necesitan verse a sí mismos como un coach, como "arquitectos sociales", como ejecutores y facilitadores. Su cometido es coger una serie de ideas y "convertirlas en un patrón de cambio para la innovación"
No siempre hacemos lo que tendríamos que hacer
Ulrich explicó que, en demasiadas ocasiones, el conocimiento permanece alejado de la acción. ¿Cómo pueden los directivos de recursos humanos llevar los principios a la práctica? La respuesta de Ulrich pasa por la claridad estratégica. Ningún objetivo se logrará hasta que todos los actores implicados tengan clara su misión.
Según el experto, es más importante la capacidad que la estructura. Así lo demuestra el ejemplo de la exitosa estrategia de adquisición de talentos por parte de Microsoft, que consiste en permitir a sus candidatos expresar qué querrían ellos obtener de su jefe más que presentarles una oferta laboral convencional. La creatividad de los directivos de recursos humanos es un elemento crucial de la "teoría del cambio", que Ulrich concibió en su día junto a Steve Kerr para responder a las necesidades planteadas por General Electric.
Ulrich resaltó también la importancia de lo que él llama brand culture (cultura de marca): "La cultura no empieza dentro, con el valor, sino fuera, con la marca", explicó. En otras palabras, la excelencia se consigue identificando la brand culture en la mente del cliente y convirtiéndola en una realidad para los empleados. El "liderazgo de marca" se crea conectando al empleado con el cliente. Por tanto, generar y compartir ideas es esencial para que "el todo sume más que las partes".
En sus últimas observaciones, Ulrich presentó algunos de los resultados de su último estudio, y subrayó la importancia del aprendizaje en el seno de la empresa: "La mejor forma de aprender es realizar un trabajo difícil, y sacar lecciones de ello".
Consistencia, la clave de los recursos humanos
Por su parte, el profesor José Ramón Pin, director del IRCO, situó la consistencia como la clave para añadir "valor". En un mundo en el que todo y nada vale, donde las políticas de recursos humanos son tan distintas de una empresa a otra, Pin sostiene que la clave no está en las políticas aplicadas, sino en la consistencia de las mismas y en su capacidad para crear o añadir valor. Y el valor, como dijo Dave Ulrich, está en el que lo recibe.
¿Cómo puede el director de recursos humanos crear este valor? Básicamente, de dos maneras: ayudando a los resultados (es decir, en el presente) y ayudando a construir expectativas (de futuro). En el presente, la consistencia se consigue teniendo siempre en cuenta el entorno legislativo, cultural y sectorial, la estrategia de negocio y lo que podría llamarse el "ADN de la compañía". La consistencia del futuro también tendrá que ver con el entorno, porque han de preverse posibles cambios en la legislación, y los retos de hoy y de mañana que son la conciliación trabajo-familia, la inmigración y la responsabilidad social corporativa. Pero el futuro de los recursos humanos se basará principalmente en los intangibles que la empresa pueda construir, y en cómo éstos se comunican a los accionistas, a los empleados, a los directivos y a la sociedad en general.
Crear valor desde los recursos humanos supone, en resumen, gestionar con consistencia el presente, crear expectativas de consistencia futura, y por último, una buena comunicación.
El libro del profesor Pin "Consistencia. La clave en la dirección de personas" (Pearson), de próxima aparición, recoge éstos y otros conceptos relacionados.
Entrevista con Dave Ulrich en IESE Insight