Pasión, actitud y relaciones personales son los ingredientes necesarios para el éxito en todos los aspectos de la vida, tres conceptos que Frank Maguire, director de Maguire Communications, Inc. y ex director general de FedEx, desarrolló la semana pasada en una sesión celebrada en el IESE de Barcelona. La jornada, titulada "Motivación del trabajador, satisfacción del cliente", estuvo organizada por Adecco e IESE-IRCO, y también contó con la participación de Joan Ferrer, director de Operaciones de Adecco, y Frederic Sabrià, profesor del IESE.
En el inicio de la sesión, planteada como una conversación de café entre amigos, Maguire dio a escoger a los asistentes entre la disciplina y el lamento. Como el experto dijo haber vivido ya suficientes lamentos en su vida, destinó su charla a los que prefieren la disciplina.
"Hay que sentir pasión por todo: por el trabajo, por la familia, por los amigos..." Pero esta pasión tan necesaria sólo se consigue uniendo cabeza y corazón, una combinación que no puede ser derrotada. "¿Qué le falta al mundo actual?", le preguntó un general a Maguire durante un conflicto bélico. Su respuesta fue sencilla: "liderazgo". Tenemos que entusiasmarnos con lo que hacemos. Pero eso no basta: también tenemos que ser conscientes de que sentimos ese entusiasmo. Si nos apasiona nuestro trabajo, conseguiremos ser líderes. Si no, mejor probar suerte en otro sitio, vino a decir.
Para el director de Maguire Communications, la actitud es más importante que los hechos, que el dinero, que el pasado, que el éxito o el fracaso... la actitud es lo que crea (o quiebra) una compañía. La ventaja que tenemos es que cada día podemos escoger nuestra actitud. Y si queremos ser positivos, escogeremos una actitud de gratitud y de comprensión hacia los demás.
El último ingrediente para alcanzar el éxito son las relaciones personales. En esta nave que es el planeta Tierra, ¿somos pasajeros o tripulantes? Ante la sorpresa del público, Frank Maguire repitió en el IESE un experimento que ya había llevado a cabo en Dubai con varios jeques árabes: puso a todos los asistentes en pie y les instó a cogerse de la mano unos a otros durante unos segundos. Todos, dijo, vamos en la misma nave. Y todos asintieron.
¿Qué estamos haciendo y no deberíamos hacer? ¿Qué estamos haciendo y deberíamos hacer mejor? Y ¿qué no estamos haciendo y deberíamos hacer? Si hallamos la respuesta a estas tres preguntas, habremos encontrado el recipiente mágico que contiene la pasión, la actitud y las relaciones personales. Sin olvidar, y con eso concluyó Maguire, que lo mejor siempre es enemigo de lo bueno.