|
A lo largo de su existencia, el IESE ha prestado una particular atención a la responsabilidad social de la empresa. Por ello está en condiciones de contribuir positivamente al estudio de estas cuestiones y de ofrecer respuestas válidas para la comunidad empresarial. A ello contribuyen algunas características que definen la labor formativa llevada a cabo por el IESE:
- Enfoque humanista. El IESE ha mostrado desde su misma fundación una clara preocupación por colocar al ser humano como referente central en la toma de decisiones empresariales, y el afán de servicio a la sociedad como uno de los objetivos prioritarios de la empresa.
- Dimensión internacional. El carácter internacional del IESE se manifiesta en todas las facetas de su actividad: diseño de programas en colaboración con otras escuelas internacionales; organización de programas en diversos países; internacionalidad de su claustro, que mantiene estrechos contactos con la comunidad empresarial y académica de todo el mundo; antiguos alumnos que trabajan en más de 70 países; impulso en la creación de otras escuelas de negocios en más de una docena de países de 4 continentes.
- Generación de conocimiento. A través de sus programas, el IESE aspira a la enseñanza de destrezas y conocimientos orientados a la acción. La investigación que se lleva a cabo pretende aunar el rigor intelectual con la relevancia práctica, y se esfuerza por traducir una investigación puntera en aplicaciones concretas para la actividad diaria de la empresa.
- Carácter multidisciplinar e integrador. La variedad de programas, participantes y enfoques se une a la variedad en la formación básica del claustro del IESE, haciendo posible que ante un mismo problema puedan darse enfoques muy distintos, que se complementan y enriquecen. Además, el IESE constituye un lugar de encuentro que permite el diálogo entre agentes sociales y el intercambio de opiniones y puntos de vista diferentes.
|