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Los teléfonos móviles pueden ganar la batalla para convertirse en los nuevos “ordenadores de sobremesa” para miles de millones de personas, comenzando por los mercados emergentes. ¿Cuáles serán las estrategias de éxito para los fabricantes, operadoras y sus ecosistemas empresariales? Veremos la aparición de aplicaciones dinámicas.
Incluso los lectores ocasionales habrán oído hablar del boom global de las telecomunicaciones móviles. En el Mobile World Congress, celebrado en Barcelona en el mes de febrero, el centro de todas las miradas fue el omnipresente teléfono móvil. Pero aún no está del todo desarrollado. El tráfico sigue siendo predominantemente de voz, pero los mensajes
de texto, la música y los vídeos crecen en importancia. Y pronto los servicios financieros en los dispositivos móviles serán tan comunes y tan sencillos de usar como los SMS. El concepto PBM pay, buy, Mobile (simpático, ¿no?) ya está
en camino. La innovación está siendo impulsada por estos nuevos usos, aunque todavía muchos fabricantes de dispositivos y operadoras están simplemente añadiendo gráficos y lucecitas. El modelo de negocio común parece ser una constante obsolescencia de plataformas que da origen a la compra de nuevos equipos, que requieren nuevos sistemas operativos y que generan oportunidades para un nuevo software y sus funciones, y así sucesivamente hasta que el consumidor se rebela.
Muchas de estas actualizaciones funcionales, fotografías, música y vídeos, exigen mayores y más rápidas operaciones internas, sistemas operativos más sofisticados y una mayor capacidad de almacenamiento local, pero añaden escaso tráfico.
La verdadera recompensa para las operadoras provendrá de nuevos usos reales que exigen un tráfico constante en ambos sentidos. Billones de pequeñas transacciones individuales juntas producen cifras muy importantes y rentables. Estos nuevos usos son aplicaciones dinámicas son iterativas e interactivas, y por tanto generadoras de tráfico.
Esto ya se está desarrollando en los principales mercados emergentes (ME), aunque en gran medida no lo podemos ver. Los ME son el motor del crecimiento para los dispositivos móviles. India y China crean cientos de millones de usuarios cada año. Los observadores del sector esperan que los ME lideren todos los aspectos de la industria. Las aplicaciones dinámicas, creo, serán un factor muy importante en este crecimiento.
Es decir, ¿qué desean y necesitan los consumidores de los ME? Estudios míos y de mis antiguos colegas en el World Resources Institute sugieren que asignan un alto valor a las comunicaciones móviles. Incluso las personas muy pobres están dispuestas a gastar hasta el 6% de sus ingresos en telecomunicaciones. En 2002, se estimaba (de forma conservadora) que el sector de las TIC globales representaba un mercado de 50.000 millones de dólares.
Pero, ¿cuáles son las aplicaciones dinámicas exigidas (y deseadas) por los miles de millones de nuevos consumidores, que a la vez son lo suficientemente repetitivas e intensivas en cuanto a transacciones para que la industria las proporcione? La lista es extensa: educación y formación, gestión de operaciones empresariales de front & back office, servicios agrícolas y transacciones comerciales en general. De las numerosas posibilidades, tenemos tiempo para examinar brevemente sólo dos: los servicios financieros y sanitarios.
Servicios financieros
Como hemos indicado antes, el PBM está en camino. La tecnología existe, sólo está esperando una implementación más amplia. Una estimación conservadora es que en el año 2011 el comercio a través del móvil será una industria de medio billón de dólares. Los servicios financieros a través del móvil ya son una realidad en algunos mercados emergentes:
Vodafone, con su filial keniata Safaricom, por ejemplo, ha introducido una exitosa plataforma en Kenia, M-PESA. El servicio, que comenzó como una sociedad pública-privada financiada por DFID y Vodafone, había sido originalmente diseñada como herramienta para la gestión de transacciones de microcréditos.
En Filipinas, las operadoras de móviles Smart Communications y Globe Telecom han creado una divisa virtual de crédito para las unidades de mensajes de texto a través de SMS.
En gran medida, el extraordinario crecimiento no está dirigido por las operadoras, sino que es una respuesta a la demanda de los consumidores. Los consumidores de renta muy baja gastan sus escasos ingresos en aplicaciones muy sofisticadas.
Potencial no realizado en los servicios sanitarios
El uso de telecomunicaciones en los servicios de salud existe, pero el potencial es mucho mayor. Voxiva utiliza teléfonos móviles y fijos para la detección de enfermedades, así como para los sistemas de gestión de información y datos de pacientes. En Sudáfrica se utilizan los móviles para la gestión del tratamiento del VIH/SIDA, TB y otras enfermedades, y para la medicación de pacientes, a través de voz y de mensajes de texto SMS.
Implicaciones estratégicas
Al final, casi todos tendrán un teléfono móvil, una situación impensable para los ordenadores. En los países en desarrollo, los teléfonos móviles son una necesidad, no un lujo. Esta capacidad que tienen las aplicaciones móviles para suministrar mejoras masivas en las condiciones de vida para la base de la pirámide (en contraposición a los beneficios incrementales que cualquier nueva aplicación supone para los consumidores ricos) exige una mayor atención. A medida que los teléfonos incorporan una mayor tecnología, nuevas aplicaciones pueden
definir nuevos modelos de negocio y crear importantes ingresos y beneficios. También pueden ocuparse de gran parte del trabajo del desarrollo, incrementar la productividad, mejorar la salud y el bienestar, y proporcionar acceso a conocimientos y habilidades. En otras palabras, la conectividad equivale no sólo a la productividad, sino también a un mayor nivel de bienestar en estos mercados.
Los operadores y fabricantes, y sus respectivos ecosistemas, aún tienen que centrarse en sacar el máximo partido de las aplicaciones dinámicas. Se observan dos vías lógicas e inmediatas de apertura.
- Los fabricantes de circuitos integrados, particularmente las compañías de memoria flash, harían bien en explorar estas aplicaciones. La memoria flash ya es la tecnología elegida para móviles, cámaras, PDA y ordenadores portátiles. La memoria es un negocio de <em>commodities</em> –el éxito depende de la capacidad de suministrar chips especializados en grandes cantidades.
- La tecnología GSM (Global System for Mobile Communication) está infrautilizada. La industria debe fomentar el uso de aplicaciones dinámicas dentro y fuera de las empresas –las recompensas serían mucho mayores que los derivados de dispositivos algo más económicos. Ésta es la oportunidad estratégica que podría redefinir el rol de las TIC para varias generaciones.
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