El CIIF celebró, junto a AEFIN, el XVII Finance Forum en el que académicos internacionales y expertos del sector financiero discutieron los últimos hallazgos en finanzas corporativas, banca, macroeconomía y finanzas interncacionales, precios de los activos, inversión y microestructura del mercado El encuentro fue inaugurado por Juan José Toribio, director del IESE en Madrid, y Vicente Cuñat, lecturer de la London School of Economics.
Con un total de 92 papers presentados por investigadores de las principales universidades españolas y extranjeras, el foro ha consolidado su posición como referente en la investigación financiera internacional. Por parte del IESE participaron los profesores Javier Estrada, Heinrich von Liechtenstein, Xavier Vives y Carles Vergara.
A lo largo de los dos días que duró el encuentro, los participantes analizaron cuestiones como la incidencia de la crisis bancaria en la concentración y regulación del sector, la congelación del mercado monetario y los seguros de los depósitos, el papel de los convenios en deuda pública y privada, el impacto de la simetría (o el riesgo a la baja) en la elección de carteras, los modelos de volatilidad estocástica con volatilidad de precios y straddle options o los riesgos de consumo y el tramo de rentabilidad de los bonos del Estado, entre otros.
Entre las sesiones destacaron las de los dos speakers invitados Alexander Ljungvist, profesor de Finanzas en la New York University Stern School of Business, y Denis Gromb, profesor de Finanzas Corporativas en INSEAD.
Mayores controles a empresas e intermediarios financieros
Como explicó el prof. Ljungqvist, "después de cada crisis importante aparecen numerosas demandan que apelan a un refuerzo del gobierno corporativo".
En EEUU la administración de Obama está presionando para que se controlen las remuneraciones de los directivos. Al mismo tiempo, los inversores activistas están intentando que exista una clara división entre los roles del CEO y los del presidente de la empresa, mientras que la SEC propone dar más facilidades a los accionistas para que nombren a los miembros de la Junta de Gobierno. Con todo, estas medidas no se traducen, necesariamente, en mejores resultados. "Hay muy poca relación entre las características de la Junta de Gobierno de la compañía y cómo esta lleva a la práctica sus funciones", afirmó Ljungqvist.
Además, es extremadamente difícil evaluar en qué grado cumplen las Juntas de Gobierno con sus funciones y hasta qué punto conocen las tareas desarrolladas por los directivos de la compañía. "Tal vez la clave no esté tanto en reforzar el poder del Gobierno Corporativo como en cambiar el entorno legal", apuntó Ljungqvist.
Por su parte, Denis Gromb afirmó que la crisis actual ha confirma que -contrariamente a los supuestos de que conocemos y recogen los libros- la cuestión de la liquidez en los mercados financieros está lejos de ser perfecta. "No todo es tan fluido y espontáneo como figura en los libros de texto. Los precios, en ocasiones, se desvían de los valores reales con grandes márgenes de diferencia y por largo tiempo", recordó.
Gromb concluyó recordando que los inversores que se aprovechan de una diferencia de precios entre dos o más mercados simultáneos, comprando en uno y vendiendo en el otro, tienen mejores oportunidades de inversión que los demás inversores. Entre las medidas que prescribe para el reequilibrio de liquidez están "el endurecimiento de las limitaciones de los intermediarios (es decir, del arbitraje) y la reducción de la competencia entre ellos".
El informe Larosière, a examen
Uno de los platos fuertes del foro fue la mesa redonda sobre las implicaciones del informe Larosière y la reforma de la supervisión financiera en Europa, apadrinada por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
José Pérez, presidente del Grupo CIMD, explicó las novedades de este informe entre las que se encuentra la creación del Consejo Superior del Riesgo Sistémico que vigilará los posibles riesgos que se generen a través de un sistema de alertas para evitar que se produzcan situaciones de crisis profunda como la ocurrida en 2007.
“Uno de los objetivos será también crear, a través del nuevo Sistema de Supervisión Europeo, unos estándares comunes para todos los supervisores nacionales que fomenten la convergencia entre los distintos países y que aúne el terreno a un sistema único de supervisión”, comentó Pérez.
A la supervisión se refirió también Miguel Martín, presidente de la Asociación Española de Banca, recordando que ésta tiene que mirar por la estabilidad del sistema y no de las entidades individuales. Martín señaló que “actualmente la supervisión es de ámbito nacional, por lo que los supervisores han de ponerse de acuerdo mediante la creación de Colegios e instituciones para evitar una acumulación de riesgos como la que originó la crisis financiera”.
José María Roldán, director de regulación del Banco de España, mostró algunas dudas sobre el nuevo sistema propuesto. “El punto de partida de los modelos de supervisión es distinto en cada país, la cultura de supervisión es diferente. En nuestro país está muy enfocada a las normas contables, en otros países son los auditores los que realizan esta tarea de supervisar, las necesidades de coordinación de los países de la zona euro son mayores que las de otros países europeos… Todos estos factores pueden dificultar esta coordinación necesaria”, comentó.
Xavier Vives, profesor del IESE, continuó en esta línea apuntando a que el sistema de regulación en Europa es un obstáculo para la integración financiera. Vives valoró el informe Larosière de positivo, pero se manifestó escéptico ante sus resultados. “No sabemos si realmente será efectivo, tampoco sabemos cómo se repartirán los costes si tenemos un organismo de ámbito europeo, ni conocemos los poderes relevantes que podrán tener los comités de las autoridades”, apuntó.
Fernando Restoy, vicepresidente de la CNMV, mostró su apoyo a la iniciativa que “aportará mayores garantías de independencia de los órganos supervisores, asegurará su competencia y los recursos necesarios para la gestión de la supervisión”. Restoy señaló, además, la necesidad de una nueva legislación europea con menos margen de maniobra para trasponer las normas a las directrices de cada país.
Soledad Núñez, directora general del Tesoro y Política Financiera del Ministerio de Economía y Hacienda, hizo especial hincapié en la armonización necesaria de la supervisión. Esta mesa redonda fue moderada por Fernando Restoy, Vicepresidente de la CNMV.
Futuras necesidades de investigación
Otra de las mesas redondas del encuentro, por cortesía de Bolsas y Mercados Españoles, abordó algunas cuestiones financieras de especial relevancia para las empresas.
Daniel Villalba, consejero de Abengoa y Vueling, aludió a “la necesidad de investigar sobre la cobertura del fuel en las aerolíneas y la cobertura de aquellas empresas multinacionales que tienen operaciones en diferentes países con distintas divisas, diferentes tipos de deuda a diferentes plazos y condiciones, o que compran y venden productos cuyo precio no controlan”.
Santiago Fernández Valbuena, director financiero de Telefónica, alertó de la poca aplicación que, en ocasiones, tienen algunas de las investigaciones financieras, sobre todo en lo referente a previsiones a largo plazo. “Cuando tomas una decisión de inversión no sabes qué va a pasar a medio/largo plazo y es difícil de predecir. Necesitamos investigaciones que se ajusten a la realidad y que resulten útiles para la toma de decisiones y para los negocios”, comentó.
Por su parte, Jorge Yzaguirre, Director de Renta Variable de Bolsas y Mercados españoles, se encargó de analizar la composición del mercado financiero actual.
Tras dos intensas jornadas, el XVII Finance Forum finalizó con la entrega de premios a los mejores trabajos presentados en el “Museo del Ferrocarril” de Madrid.