Cátedra Puig de Global Leadership Development

Puig Chart of Global Leadership Development

“En el largo plazo, lo que diferencia a las mejores compañías es la definición y ejecución de la estrategia de dirección de personas”.

Profesora Marta Elvira.

Misión

La misión primordial de la Cátedra Puig de ‘Global Leadership Development’ consiste en desarrollar un centro de conocimiento y práctica con impacto internacional, para ayudar a comprender y aplicar las políticas de gestión del desarrollo del liderazgo en las empresas globales. La Cátedra Puig fomentará la generación de conocimiento sobre estrategias de desarrollo de talento eficaces que permitan a las empresas asegurar el largo plazo tanto en su crecimiento económico como en el progreso social mediante el desarrollo de líderes globales responsables.

Consideramos necesarios enfoques empresariales de dirección de personas que incluyan soluciones de largo plazo y sostenibles para los líderes y para la sociedad, centrados en la construcción de relaciones y en los valores de la propia identidad. Tres aspectos clave que deben analizarse son las relaciones de los líderes con los empleados, con los grupos de interés y con la comunidad. Este enfoque es la base para una comprensión humanista del desarrollo del liderazgo, y sitúa la responsabilidad de las organizaciones en una función más amplia de servicio a su sector y a la comunidad, que impulsa el desarrollo económico y el social.

Visión

La Cátedra Puig de ‘Global Leadership Development’ tiene como objetivos (a) aportar nuevos conocimientos y (b) proporcionar un foro para académicos y directivos en el que puedan compartir las mejores practicas de desarrollo del talento. La investigación de la Cátedra ofrecerá una amplia gama de enfoques comprobados e innovadores que faciliten a los directivos la exploración y el logro de éxitos en los nuevos retos del liderazgo y en las estrategias de dirección de personas.

El desarrollo del liderazgo es de suma importancia, especialmente para las empresas que quieren afrontar el desafío actual de transformar la empresa de forma constante. Precisamente lo que determinará en el largo plazo la diferencia entre las mejores empresas y el resto residirá en cómo definen su estrategia de dirección de personas y cómo la llevan a cabo. Contar con una estrategia de desarrollo de la plantilla alineada con la estrategia de negocio es hoy parte esencial de la ventaja competitiva. Para construir organizaciones sostenibles y mantener el compromiso y el rendimiento de los empleados, las estrategias de dirección de personas requieren líderes que adopten una perspectiva humanista de largo plazo, que impregne el trabajo de pasión y sentido.

La empresa no puede modificar factores como el entorno económico, pero sí puede influir en el desarrollo de líderes responsables. Esta estrategia abarca cuestiones fundamentales acerca de los empleados (contratación, remuneración, gestión del rendimiento en el trabajo), así como cuestiones de desarrollo más avanzadas, dirigidas a ayudar a lo y más avanzados desarrollos dirigidos a ayudar a las personas a alcanzar su máximo potencial, incluyendo la promoción al equipo de la alta dirección.

Un enfoque de liderazgo humanista se extiende más allá de los límites de la visión habitual de liderazgo como un conjunto de rasgos, comportamientos o intercambios orientados a lograr un objetivo, para abarcar la complejidad de las relaciones sociales en las que los líderes crecen, así como el “trabajo moral” que los líderes deben desarrollar para cumplir con sus responsabilidades hacia los grupos de interés o stakeholders.

El liderazgo humanista también persigue tener un impacto positivo en el bien común. En este sentido, se puede definir el liderazgo global sostenible como aquel que, basado en la relación moral con los grupos de interés de la organización, alcanza el bien común en el presente y trabaja para las generaciones futuras, para poder satisfacer sus necesidades.

Contacto

Prof. Marta Elvira