José Manuel Campa: "El proceso financiero debe terminar cuanto antes para recuperar la credibilidad"

Representantes de Ariño y Asociados, AFI, Unnim y Unicaja participan en el encuentro sobre las cajas de ahorro

12/04/2011

"El futuro se nos ha echado encima", bromeó el profesor Juan José Toribio en el inicio del workshop "El futuro de las cajas de ahorro", que organizó ayer en Madrid el Centro Internacional de Investigación Financiera (CIIF) del IESE. Moderado por Toribio y José Luis Suárez, la jornada contó con la participación de Gaspar Ariño, presidente de Ariño y Asociados, Ángel Berges, consejero delegado de AFI, Jaume Ribera, presidente de Unnim, Ángel Rodríguez, director adjunto de Banca de Inversión de Unicaja y José Manuel Campa, secretario de Estado de Economía.

Tras la gran reforma financiera, ahora llega un periodo de incertidumbre liderado por la creación de Bankia y un desconcierto general que el presidente de Ariño y Asociados intentó explicar: "las cajas de ahorro no tienen solución, van a desaparecer. Como en toda evolución, si no te adaptas desapareces".

En efecto, la gran crisis de las cajas de ahorro ha venido marcada por la invasión política. Es cierto que las cajas de ahorro tenían facilidad para cuidar el crédito, conocían a los clientes y partían con la ventaja de ser una entidad cercana y que contaban con un gran papel dentro de la sociedad gracias a la obra que desempeñan. "El mayor problema de las cajas es que no han sabido captar recursos. A pesar de la crisis, el resto de entidades financieras lo han podido hacer en mayor o menor medida, pero las cajas no. Eso ha sido el final", puntualizó Ariño.

Como detalló Ángel Berges, "ante una crisis sistemática, el Gobierno responde una forma sistemática". Esa es la explicación para que haya habido cerca de 24.000 prejubilaciones y se haya reducido el número de cajas de ahorro españolas de 45 a 12. "El gran problema de todo este cambio es que se ha hecho con premura, y hay consecuencias que vamos a pagar".

Jaume Ribera y Ángel Rodríguez comparten esta opinión. Para Rodríguez, las cajas se enfrentan a retos propios de los procesos de unión: "es complicado integrar culturas. Es importante no perder la vinculación con el territorio, optimizar los canales de distribución, preservar el talento y, sobre todo especializar la plantilla".

Por su parte, Ribera defendió que "la reestructuración no tiene sentido si no influye en la sociedad". Uno de los aspectos que más relevante le parece al presidente de Unnim es el futuro de la obra social de las cajas. "El futuro es similar a lo que ha venido siendo hasta ahora. La imagen de la obra social transmite un valor a los clientes, es una seña de identidad que da seguridad y confianza. Eso no se va a perder".

José Manuel Campa, secretario de Estado de Economía, clausuró la jornada haciendo un breve repaso de la situación macroeconómica del país, y aseguró que el proceso financiero debe terminarse cuanto antes para que las entidades puedan recuperar su credibilidad y encontrar unas medidas de crecimiento compatibles con el mercado.