"No hay que reinventar la banca, hay que gestionarla mejor"

Afirmaba Roberto Higuera, vicepresidente del Banco Popular en el VII Encuentro del Sector Bancario

15/12/2011

"Más que reformar la banca, lo que hay que hacer es aplicar el concepto de buena práctica bancaria", manifestó el vicepresidente del Banco Popular, Roberto Higuera, en su ponencia durante el VII Encuentro del Sector Bancario, celebrado ayer en el campus del IESE en Madrid. Bajo el título "Diseñando la nueva banca", el encuentro, organizado por el Centro Internacional de Investigación Financiera (CIIF) del IESE, estuvo patrocinado por Ernst & Young y dirigido por el profesor Juan José Toribio.

"Hemos actuado como auténticos antisocráticos", admitió, en referencia a la célebre cita del filósofo griego "sólo sé que no sé nada". El directivo opinó que no se ha actuado con humildad, y añadió "hay que tratar de mantener unos principios y unos valores a los que atendernos a la hora de gestionar el banco".

En la misma línea se expresó Matías Rodríguez-Inciarte, vicepresidente del Banco Santander: "No hay nada que inventar, hay que mejorar el modelo actual". El directivo del Santander cree que "el modelo de banca española no ha sido cuestionado por la crisis", pero que se debe aprender de los errores cometidos, como el olvido de la "disciplina de mercado", la baja atención a la liquidez en un mercado globalizado o la mala gestión que se ha hecho de los riesgos: "debe ser rigurosa, profesional y con suficiente diversificación tanto sectorial como geográfica". "España necesita adaptarse a tiempos nuevos, y no rediseñar el sistema", sentenció.

Soledad Núñez Ramos, directora general de Tesoro y Política Financiera del Ministerio de Economía y Hacienda, explicó las fortalezas y debilidades del sector al inicio de la crisis, así como las medidas que se tomaron para suavizar su efecto: reestructurar las entidades en dificultades y promover la integración a través del Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), mejorar la regulación, endurecer las normas contables y requerimientos de transparencia adicionales o reforzar los fundamentos a través de la recapitalización, entre otras. En su opinión, "se ha hecho mucho en un entorno muy complicado", y habló de un "balance positivo, máxime en la difícil situación en la que se ha actuado".

La transición de cajas a bancos

Las 45 cajas que existían en España en 2010 han pasado a ser apenas 15 en 2011. Sobre este proceso hablaron Enrique Goñi, copresidente de Banca Cívica, y Ángel Rodríguez de Gracia, director general adjunto de Banca de Inversión. El primero, que definió la crisis como una "crisis de deuda", analizó el panorama actual y advirtió que "si no se generan mecanismos suficientes de avales y garantías para que el mercado recupere confianza, vuelva la liquidez, se reestablezca la inversión y el crédito, sufriremos constantes crisis". Asimismo, cree que "cada uno debe hacer lo suyo", y no esperar a que les salven el gobierno u otras instituciones. El directivo describió la nueva Banca Cívica, surgida de la fusión de Caja Navarra, Caja Canarias, Caja de Burgos y Cajasol: "queremos hacer una banca que compita mejor desde el punto de vista de ganar la convicción, la militancia de los ciudadanos. Es darle a la banca un sentido algo menos feudal y algo más postmoderno". Los clientes no solo pueden elegir las inversiones sociales que se hacen con su capital, sino también participar como voluntario en ellas. La mayor red de voluntariado titulado de España la gestiona Banca Cívica: 16.000 personas. Ángel Rodríguez de Gracia analizó el impacto de la crisis en el sector financiero y cómo Unicaja afronta el paso de caja a banco junto con Caja España, con un modelo de negocio caracterizado por la "asunción de riesgos, la aportación de valor, el enfoque a largo plazo, una gestión minimalista y la colaboración con expertos".

El futuro de la banca

El profesor del IESE Jorge Soley habló sobre el futuro de la banca, que se podría definir como "un sistema más pequeño pero eficiente". En su opinión, sus características son la eliminación de excesos de capacidad, mayor eficacia operativa, incremento de los márgenes de intermediación en un entorno con mayor morosidad y más necesidad de sanear activos, recapitalización en un mercado de capitales deprimido y un crédito menor a mayor precio.

Por su parte, Juan José Toribio enumeró algunos de los retos de la política económica como son la consolidación fiscal ("no tan rápido como para provocar una recesión ni tan lenta como para provocar falta de credibilidad"), la recapitalización de la banca para reabrir el mercado interbancario e incrementar el crédito o el re-equilibrio externo, alineando los tipos de cambio hacia unas tasas más sostenibles.

El encuentro fue clausurado por José Luis Malo de Molina, director general del Banco de España, quien aportó sus reflexiones sobre la candente situación económica europea y los retos a los que se enfrenta el sistema bancario español. "Esta crisis ha puesto en relieve una serie de debilidades de nuestro sistema", manifestó, e insistió frente al clima de nerviosismo dominante en los avances que se están produciendo.