Que la edad no te pare

Conferencia final del proyecto Golden Workers

19/12/2012

Antonio Dávila

Una mejor salud y mayor esperanza de vida en el mundo desarrollado nos obliga a cambiar nuestras ideas y enfoques sobre el envejecimiento. Este fue el punto de inicio de la sesión del Programa Continuidad “The future of work for an ageing population: how innovation and technologies will transform organizations”, celebrada ayer en el IESE y moderada por el profesor Antonio Dávila.

La conferencia también sirvió para impartir la conferencia final del proyecto Golden Workers, financiado por la UE y con la participación del IESE, que pretende hallar nuevas tendencias tecnológicas y sociales que permitan extender la vida laboral activa de los trabajadores

"Nos están obligando a retirar a personas que todavía tienen mucho que aportar", aseguró el profesor Dávila en su intervención. "Mientras que la jubilación anticipada se recomienda positivamente, el envejecimiento de la población nos ha obligado a un replanteamiento". Dávila añadió que con la creciente demanda de trabajadores calificados, la educación y el aprendizaje permanente se han convertido en un factor clave.

El valor de los años

La discriminación por edad es uno de los principales obstáculos para la empleabilidad de los trabajadores más mayores, según el estudio elaborado por el IESE, que, sin embargo, defiende que no hay diferencias relevantes entre los trabajadores de más edad y los más jóvenes para fundamentar esta tendencia.

Mientras que la capacidad de llevar a cabo trabajos físicos y algunas funciones mentales pueden disminuir con la edad, otras funciones mejoran. En general, los empleados de mayor edad son considerablemente más hábiles en el uso del lenguaje, en el control de sus emociones y en el tratamiento de problemas complejos en situaciones extremas. "También son más conscientes, positivos y leales que los trabajadores más jóvenes", aseguró Dávila.

Un contexto complejo

La sesión también trató la disminución en la proporción de personas ocupadas en relación a las personas dependientes que se vive en los países desarrollados. En este sentido Noel F. Nielsen, gerente de desarrollo de negocios internacionales en DELTA, una empresa danesa que hace microchips para aplicaciones sanitarias, opinó en su turno que la tecnología "puede ayudar a mantener a la gente más sana por más tiempo y lejos del hospital".  Añadió la propuesta de "fijar una meta para 2020 de un 75% menos de los hospitales en el mundo". "Tenemos que cambiar la imagen del envejecimiento y las personas mayores son las que lo pueden hacer".