Reformas contra el déficit

Cierre fiscal del 2012 en España

20/12/2012

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Las reformas del Gobierno están en la senda de retener las cuentas públicas y de frenar el déficit. Bajo esta premisa, se explican las principales medidas adoptadas por el Ejecutivo, como la subida de impuestos (IVA, IRPF, Impuesto de Sociedades) o la lucha contra el fraude fiscal. Estas fueron algunas de las cuestiones que se trataron en la sesión ‘Planificación fiscal 2012’, incluida dentro del Programa de Continuidad del IESE.

El profesor del IESE Enrique Chinchilla analizó las novedades fiscales aprobadas en este ejercicio, trazó algunas de las perspectivas tributarias, reflexionó sobre la denominada amnistía fiscal y ofreció algunos consejos de cara a planificar el cierre fiscal de este año. “No creo que la crisis suponga el fin del sistema capitalista pero seguro que va a reconducir el Estado del bienestar”, reflexionó el profesor.
 
Durante la ponencia, Chinchilla repasó la evolución de la recaudación del Estado en los últimos años, así como la evolución de los ingresos tributarios. Las estrecheces que atenazan a las administraciones públicas se explican, entre otros motivos, por el “desplome dramático” de la recaudación desde 2009. “A eso se debe sumar el dispendio y el derroche brutal por parte de las administraciones en los años de bonanza, y a las medidas keynesianas que adoptó el Gobierno de Zapatero, como el Plan E, que no sirvieron de nada y dispararon el gasto”, sostuvo el ponente.
 
Ese incremento del gasto público ha traído consigo un aumento de los impuestos y de la deuda, con el consiguiente crecimiento de la prima de riesgo. Esta situación crítica se ha trasladado también al sector privado. Ya en 2010, casi seis de cada diez empresas estaban en pérdidas. 
 
Déficit insostenible 
 
El profesor también repasó la evolución del déficit fiscal, que tildó de “insostenible”. “El déficit de ayer y hoy son los impuestos del mañana”, afirmó. En este sentido, denunció que los Presupuestos para el año 2013, pese a ser los más austeros de la democracia, “tienen un agujero de 50.000 millones de euros”. “Los Presupuestos han crecido año tras año en los tiempos de bonanza y nadie ha sido capaz de recortarlos. Aquí tenemos un problema grande”, advirtió.
 
Chinchilla se refirió asimismo a las novedades fiscales aprobadas por el Gobierno desde diciembre del año pasado, como el nuevo gravamen complementario del IRPF, el aumento de la tabla progresiva de retenciones, el aumento de los pagos fraccionados del Impuesto de Sociedades o el tipo reducido de las Empresas de Reducida Dimensión. “Estamos a la avanzadilla de la presión fiscal de Europa y a la cola de creación de empleo”, lamentó.
 
El profesor también recordó algunas de las medidas excepcionales transitorias aprobadas por el Ejecutivo en los últimos meses, como la ampliación de la compensación de pérdidas fiscales a 18 años, la deducibilidad del fondo de comercio del 5% al 1%, la reducción del límite de deducciones en cuota del 35% al 25%, la eliminación de la libertad de amortización, la deducibilidad de los gastos financieros y la llamada amnistía fiscal. “Con todas estas medidas, el Estado se defiende como puede de la caída de ingresos”, expuso. 
 
Ajuste fiscal 
 
Durante la conferencia, Chinchilla abordó las últimas medidas de ajuste fiscal aprobadas por el Gobierno como el incremento del IVA, la limitación del 30% de deducibilidad sobre los gastos financieros del Impuesto de Sociedades, el gravamen especial del 10% a las rentas de procedencia extranjera, el aumento del IRPF a las actividades profesionales, la supresión de la deducción por compra de vivienda y el gravamen del 21% de los premios de la lotería.
 
“¿Por qué dicen que el IVA penaliza el consumo y la subida del IRPF en las nóminas no?”, se preguntó el profesor. Tras calcular la recaudación de las nuevas medidas tributarias, una cantidad que ronda los 4.000 millones de euros, la conclusión a la que llegó el ponente es clara: habrá más recortes porque son inevitables.
 
Respecto a la planificación fiscal, deben tenerse en mente cuestiones relativas al deterioro de inmuebles y créditos, el deterioro de participadas, la provisión de responsabilidades, la retribución a administradores y los gastos deducibles. Existen algunos pronunciamientos recientes de instancias como la Audiencia Nacional, el Tribunal Supremo y la Dirección General de Tributos que vale la pena conocer. 
 
Lucha contra el fraude 
 
Otro de los puntos tratados en la charla giró en torno a la prevención del fraude fiscal y la lucha contra la economía sumergida, que en España alcanza casi el 20% del PIB. En este sentido, el profesor mencionó las medidas aprobadas por el Gobierno en este campo (limitación de pago en efectivo a 2.500 euros, obligación de informar sobre cuentas en el extranjero, más garantías para garantizar el cobro de deudas tributarias, exclusión de módulos de algunas profesiones). También analizó los principales aspectos de la regularización fiscal (la conocida como amnistía fiscal), la imprescriptibilidad de las rentas no declaradas y la reforma del Código Penal, que mantiene el umbral del delito fiscal y endurece las penas.
 
Pese a todo, también reveló algunos datos positivos, como que España es la duodécima economía más grande del mundo según el World Economic Forum. Nuestro país mantiene el puesto 36 de 144 en competitividad mundial, con fortalezas como el tamaño de su mercado, las infraestructuras en el transporte y la calidad de su educación superior y de las escuelas de dirección de empresas.
 
Pero hay factores preocupantes que son una losa para España, como el déficit público y el control de la deuda, el mercado laboral y el acceso a la financiación, la presión fiscal y la burocracia de las administraciones públicas. No es casualidad que el paro, los problemas económicos y la clase política sean los tres principales problemas para los españoles, según el barómetro del CIS de septiembre, concluyó la exposición.