Un nuevo escenario para la banca

Reflexión en el IESE sobre la situación del sector

14/12/2012

“La eurozona tiene menos riesgos que hace pocos meses”. “Nos hallamos ante un sistema financiero más estable que aguantará mejor los riesgos”. “Estamos ante un nuevo negocio bancario que sí funciona”. “España dispone de un sector financiero con futuro gracias a una reforma bancaria exhausta, profunda y positiva”. “Todas las medidas que se han tomado van en la dirección correcta”. “Los bancos son modelos de negocios rentables”. Estas fueron algunas de las afirmaciones que se pronunciaron durante el VIII Encuentro del Sector Bancario, que se celebró ayer en el campus del IESE en Madrid.

Coorganizado por el CIF-Center for International Finance del IESE y Ernst&Young, el evento reunió a alrededor de 200  profesionales que reflexionaron sobre la situación del sector. El lema elegido para este año fue ‘La Banca: oportunidades tras la crisis’. “Cada día que pasa es un día menos que queda para salir de la crisis”, señaló en la presentación del acto el profesor del IESE y presidente del CIF, Juan José Toribio.

“La banca española va a estar entre las mejores del mundo. Las reformas han propiciado que nuestro sistema financiero esté más fuerte que nunca”, sostuvo el presidente de Ernst&Young, José Miguel Andrés, quien también destacó el acuerdo sobre el supervisor bancario europeo al que ha llegado la UE. “Es imprescindible porque así ya estamos más lejos de una posible ruptura del euro”, dijo.

Luces tenues

La jornada arrancó con una conferencia del profesor del IESE José Manuel González-Páramo titulada ‘Entorno económico y financiero: ¿reactivación del crédito?’. “España vive una profunda recesión y no hay muchas expectativas de que la situación cambie a corto plazo”, admitió. No obstante, opinó que se esbozan “algunas luces, aunque tenues”, que invitan a tener cierto optimismo. Estas señales positivas son los datos de exportaciones, lo avanzado de las reformas estructurales y que los mercados financieros están reabiertos.

El profesor también expuso que se han reducido los riesgos extremos en la eurozona, sobre todo desde el pasado mes de julio. Aun así, lamentó que la recuperación económica “aún es demasiado gradual” y que los mercados “siguen fragmentados”. “Una unión monetaria sin integración financiera amenaza la propia naturaleza del euro: la fugibilidad del dinero”, reflexionó. Para el profesor González-Páramo, “es posible la recuperación económica sin crédito pero no es deseable”. “Una recuperación seria y sostenida pasa por reparar los canales de la intermediación financiera”, concluyó.

Esfuerzos reguladores

La segunda ponencia estuvo a cargo de Jaime Caruana, General Manager del BIS, Bank for International Settlements y trató  sobre ‘Regulación, supervisión y riesgos: Lecciones de las crisis bancarias’. “La regulación es uno de los factores que explican los cambios que se están produciendo en el sistema financiero, pero no es el único”, aseguró, En su opinión, uno de los principales objetivos de las regulaciones es el de “conseguir un sistema financiero más estable que aguante mejor los riesgos”. Admitió que la crisis ha provocado cambios en la percepción y gestión de riesgos, como el de la liquidez. “El paso para dar crédito implica tener bancos fuertes. Solo las entidades bien capitalizadas pueden dar crédito”, incidió.

Caruana destacó que buena parte de estas regulaciones ya se han implementado, gracias entre otras cosas al apoyo político del G-20. “En tres años se han hecho unos esfuerzos de regulación increíbles. Es cierto que hay tensiones e incertidumbres, pero los reguladores intentan minimizarlas todo lo posible”, aseveró.

El director general de finanzas de Caixabank, Gonzalo Cortázar, participó en el panel ‘Banca y servicios financieros: más allá de la crisis’. “Hay vida más allá de la crisis y puede ser muy atractiva, pero es necesario tener cierta paciencia”, dijo. Definió los años comprendidos entre 2007 y 2012 como “la tormenta perfecta”, y reconoció que la industria bancaria ha pasado por una “situación insostenible”, ya que el sector no ha podido cubrir su coste de capital. Una de las conclusiones de este experto es que, gracias al esfuerzo llevado a cabo en los últimos meses, “el nuevo negocio bancario sí funciona”. “Se está haciendo con criterios de riesgo más que prudentes, y el coste del riesgo va a ser muy razonable”, afirmó.

Un sector con futuro

Para Cortázar, el sistema financiero español “sí tiene futuro, pero la travesía en el desierto es larga”. “La crisis supone una oportunidad para cambiar la rigidez del sector”, insistió. Y subrayó que el horizonte, a medio y largo plazo, es más positivo. “El sector volverá a cubrir el coste de capital”, añadió. El ponente apuntó la rentabilidad social como la otra clave del cambio. En este sentido, recordó que La Caixa destina cada año 500 millones de euros a su obra social.

El profesor del IESE Jorge Soley también participó en este debate. “Las entidades que no puedan volver a ser rentables serán absorbidas o liquidadas”, vaticinó. Asimismo, alabó la reforma bancaria, que calificó de “exhausta y profunda”. “Nadie se puede permitir que quiebre el sistema bancario porque si lo hace, quiebra la economía”, concluyó el profesor Soley.

El siguiente panel  titulado “Recuperando la confianza en el sector bancario” fue protagonizado por José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia, que aseguró que "nuestra principal labor de responsabilidad social es que Bankia vuelva a ser una franquicia sólida, eficiente y rentable". “En España tenemos entidades de gran solidez y potencia pero es cierto que nuestro sistema está sobredimensionado. Debemos capitalizar las entidades”, reconoció. Gracias a todas las medidas adoptadas en los últimos tiempos, dijo, han hecho posible que hoy haya “un buen entramado para solucionar la crisis”.

Realismo y transparencia

Goirigolzarri analizó a fondo el caso de Bankia. Insistió en que el “realismo y la transparencia” han sido los dos principios básicos sobre los que trabaja el equipo que dirige la entidad. Y lanzó un mensaje: con la aprobación por parte de las autoridades del plan de reestructuración se despeja cualquier duda sobre el futuro del grupo. “Tras este aumento de capital tenemos una entidad saneada, solvente, capitalizada y con altos niveles de liquidez”, proclamó.

Goirigolzarri reconoció que el plan de reestructuración obliga a “un ajuste en términos de tamaño al que nos hemos debido adaptar”. “Estas limitaciones, impuestas por la reestructuración, han hecho que el Plan Estratégico que presentamos no sea el que nosotros hubiéramos dibujado idealmente, pero es un plan que consideramos viable, y con el que estamos comprometidos. Es nuestro plan”.

Una vez garantizada la solvencia de la entidad, su objetivo es hacer que Bankia sea rentable antes de 2015. La previsión es que en ese año, la entidad obtenga un beneficio neto de 1.200 millones y que, en tres años, “haya generado un capital de 5.400 millones de euros, a través de la generación de beneficios y liberación de capital por venta de activos no estratégicos”.

Goirigolzarri recordó que hace siete meses el nuevo equipo gestor aceptó el reto de de convertir a Bankia en una entidad de futuro y la aprobación del Plan Estratégico 2012-2015 refleja que el banco está en la senda adecuada. “Hoy en Bankia, por encima de los números, están los principios y valores”, señaló. Estos principios se basan en unos valores que van a ser el ADN del banco: profesionalidad, compromiso, integridad, transparencia y cercanía a los clientes. “Contamos con un proyecto emblemático, de amplio impacto social”, concluyó.

En el almuerzo, Miguel Martín, presidente de la AEB (Asociación Española de la Banca), habló sobre la crisis financiera y el proceso de reestructuración y mantuvo un coloquio con los asistentes en torno a la situación del sector banacario
 
La primera sesión de la tarde trató sobre las nuevas estructuras bancarias en Europa y España. El profesor del IESE José Manuel Campa expuso las conclusiones de la comisión Liikanen sobre la reestructuración del sistema bancario europeo.
 
Confianza en España

Por su parte, el presidente de Banco Popular, Ángel Ron, destacó la fortaleza que ha demostrado la entidad tras los test de estrés de Oliver Wayman. “Hemos completado una ampliación de capital que ha supuesto un gran éxito. Con una sobredemanda del 83,36%, la operación sirve para asentar las bases del futuro”, defendió Ron.

“La ampliación se ha llevado a cabo en un momento particularmente delicado de la economía  y del sistema financiero, lo que representa un apoyo a una entidad financiera española, cuyo negocio se desarrolla principalmente en este país, y ha de entenderse también como un signo de confianza en España”, añadió.

El ponente se felicitó porque el mercado haya respaldado la ampliación de capital. “Banco Popular cuenta con un balance saneado y una cuenta de resultados fuerte que descansa en dos pilares fundamentales: un modelo de negocio rentable enfocado en PYMES y profesionales; y el liderazgo en eficiencia operativa en Europa”, sostuvo.

Ron reconoció que la ayuda para capitalizar la banca española que ha llegado en los últimos días marcará “un antes y un después” en la reestructuración del sector. “El resultado es una estructura bancaria que hoy dista mucho de la que existía antes de la crisis”, afirmó.

Sistema dinamitado

El último panel de la jornada fue el titulado ‘El futuro de la Banca: ¿retorno al pasado?’. El consejero delegado de BBVA, Ángel Cano, admitió que la crisis “ha dinamitado todo el sistema financiero”. Pero apuntó otros elementos que han contribuido a ello: un cambio en el orden de crecimiento mundial, la tecnología como motor de este cambio, el nuevo poder del consumidor, la presión regulatoria y el uso inteligente de la tecnología.

Por su parte, el vicepresidente del Banco Santander, Matías Rodríguez Inciarte, ahondó en la idea de que el sistema financiero español ha supuesto “un ejercicio de reestructuración muy importante”, que ya ha llegado a su recta final. “Vamos hacia un sistema más reducido y más sólido”, dijo. “Ahora queda lo más importante: la ejecución”, añadió. En su opinión, los retos a medio plazo pasan por conseguir la unión bancaria, “un paso crucial para la unión monetaria”, reflexionó. Y la supervisión única es el primer paso. En ese sentido, recordó que en 2014, casi todas las entidades españolas serán supervisadas por el BCE.

El gobernador del Banco de España, Luis María Linde, clausuró la jornada. Linde se felicitó por el acuerdo alcanzado por el Ecofin sobre la supervisión única europea. “Es muy importante. Hace dos o tres años nadie pensaba que esa posibilidad se pudiera materializar a corto plazo. La crisis ha acelerado esta iniciativa”, señaló. “Se trata de un acuerdo fundamental como advertencia para el mercado. Es un mensaje muy positivo para que el mercado crea de verdad que el euro es irreversible”, concluyó Linde.