"Hay que compartir la carga de los ajustes"

16/07/2012

“En estos momentos difíciles, hay que compartir la carga de los ajustes de forma equitativa, porque estos ajustes son la base de la prosperidad futura”. El ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, pidió de esta forma un esfuerzo a empresas y empleados que acompañe las medidas de austeridad tomadas por el Gobierno español. El ministro impartió esta mañana la sesión extraordinaria del Programa de continuidad “Escenarios de futuro de la economía española” en el campus del IESE en Barcelona, que moderó el director general de la escuela, Jordi Canals.

La idea de un presente difícil para garantizar un futuro mejor sobrevoló toda la ponencia, que arrancó con un reconocimiento por parte del ministro de que “hemos tomado medidas que nos duelen, a nosotros los primeros. Pero pedimos un esfuerzo colectivo para volver a crecer”. La intervención de Luis de Guindos se estructuró en tres apartados: el contexto internacional, la zona euro y España.

En el aspecto internacional, De Guindos fue somero: las perspectivas del FMI apuntan una situación de desaceleración internacional, que se espera que mejore a principios del año que viene.

“Europa tiene una posición global más positiva, más consolidada que Estados Unidos u otras macroáreas económicas”, indicó el ministro de Economía respecto a la situación de la zona euro. Por tanto, el hecho de que Europa se encuentre en el ojo del huracán indica que “hay algo que no hemos hecho bien”. De momento, para enderezar la situación, “lo que está haciendo España es lo que hizo Alemania hace 10 años”, recordó De Guindos, para quien una mayor unión bancaria y una mayor unión fiscal son imprescindibles.

El último punto, España, depende fuertemente del anterior, Europa. En el pasado reciente, “hemos vivido desequilibrios, una burbuja inmobiliaria y hemos perdido competitividad, y la política del Gobierno busca corregir estos desequilibrios”. ¿Cómo?, se preguntó De Guindos. En primer lugar, ajustando las cuentas públicas. Y segundo, reestructurando una parte del sector bancario, la que está en dificultades, inyectándole capital para generar confianza gracias a los fondos europeos. Porque “sin bancos sólidos, la economía no prospera”.

Todo ello no se hará de un día para otro, tardará un tiempo, y será doloroso, pero “dará sus frutos a medio y largo plazo”, que es en lo que tiene que pensar un Gobierno más allá de las incomprensiones y desgastes del momento, recordó el ministro. En definitiva, “pedimos un esfuerzo conjunto, y saldremos de esta”, concluyó.