Reestructuración bancaria: menos oficinas, más eficiencia

03/07/2012

El proceso de reestructuración del sistema financiero español ya ha supuesto la pérdida de un 9,4% de puestos de trabajo (25.481 empleados menos) y una reducción del 12,7% de oficinas (5.662 sucursales cerradas) desde 2007. Teniendo en cuenta estos datos y estimando una media de 3,5 empleados por oficina, es fácil observar que la mayor parte del ajuste ha recaído hasta ahora en la red de oficinas: dos de cada tres empleos, aproximadamente, se habrían perdido como consecuencia del cierre de sucursales.

Esta es una de las primeras reflexiones que hacen los autores del informe “Las oficinas bancarias y el proceso de reestructuración en marcha”, publicado por la consultora A.T. Kearney, en el que han participado los profesores del IESE Jorge Soley y Ahmad Rahnema. Aunque admiten que el cierre de oficinas es inevitable, también advierten de que no bastará para lograr que el sector retorne (o por lo menos se aproxime) a los niveles de rentabilidad y beneficios anteriores a la crisis.

Un modelo comercial "de éxito"

El modelo español de banca comercial todavía depende mucho de la actividad que se realiza en las oficinas. A día de hoy, y a pesar del avance de las nuevas tecnologías y la banca online, el 80% de las ventas del sector todavía se origina y materializa en la red de sucursales.

El contacto personal con el cliente sigue siendo esencial para la obtención de la primera cuenta (en la que el usuario domicilia la nómina y los recibos corrientes), que a su vez sirve como punto de partida para el conocimiento del cliente y el establecimiento de una relación estable que garantice la recurrencia de los ingresos y las ventas cruzadas de otros productos financieros (hipotecas, seguros, depósitos, fondos...).

En comparación con otros países europeos, podría parecer que en España hay un número excesivo de oficinas (una por cada 1.100 habitantes, frente a 1.800 en Italia o 2.100 en Alemania).

Sin embargo, las españolas son más pequeñas y tienen menos empleados, por lo que el número de clientes que atiende cada empleado de media y el negocio que realiza es significativamente mayor. Y eso es lo que importa en términos de productividad comercial.

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