América Latina no es para principiantes

20/06/2012

“Brasil no es para principiantes”, concluyó el profesor del IESE Paulo Rocha recordando la frase del compositor carioca Tom Jobin. Lo mismo se podría decir de Argentina, Chile, Uruguay, Colombia, Ecuador, Perú y México. Hay que conocer los países, sus usos y costumbres, sus gentes… y no actuar con prepotencia. Si se hace así, las oportunidades de negocio son enormes en el subcontinente. La sesión extraordinaria del Programa de Continuidad “El consumidor en América Latina” reunió ayer en Barcelona a ocho profesores de sendas escuelas asociadas del IESE, que moderados por el profesor Julián Villanueva, expusieron brevemente la situación y tendencias de consumo en sus respectivos países.

Para el primer ponente, el profesor de la IAE Business School Guillermo D’Andrea, Argentina es un país estimulante y curioso, con un consumidor orientado al precio (solo el 15% está dispuesto a pagar un poco más), pero que cuando consume “quiere que se note”: es “marquista”, es decir, compra marcas, un posible mercado interesante para el inversor. Intervino a continuación Guillermo Armelini, de la chilena ESE Business School, quien señaló como oportunidad el sector de la automoción, que crece más que el PIB; por lo demás, presentó Chile como “un país con facilidad para hacer negocios, sofisticado y abierto a la tecnología”. Para cerrar la primera mesa redonda, Carlos Folle, de IEEM, habló del “nuevo uruguayo”, un consumidor menos prudente que antaño, que dispone de varias tarjetas de crédito y que compra online. Al fin y al cabo, Uruguay siempre ha sido “la Suiza de América”.

El segundo panel reunió a los profesores Luis Fernando Jaramillo, de INALDE (Colombia), Raúl Moncayo, de IDE Business School (Ecuador), y Raúl Gonzales, de PAD (Perú), tres países con, como señaló Julián Villanueva, ciertas similitudes culturales. Aunque también algunas diferencias: Colombia es un país volcado en los tratados internacionales pero con un punto de ingenuidad, totalmente abierto a la inversión extranjera, y con un problema, más que de inseguridad, de “percepción de inseguridad”. Ecuador, con tres millones de emigrantes, depende fuertemente de las remesas de sus expatriados, y tiene algunos problemas con la seguridad y el desempleo; es un mercado en construcción, aún tradicional. Y en el Perú, que apostó por el libre comercio a partir de la década de los 90, las tendencias de consumo actuales vendrían a ser el acceso a nuevos productos y servicios como los automóviles o la vivienda, y los nuevos roles que asume la mujer, que es quien toma la decisión de compra en el 90% de los casos.

El profesor brasileño del IESE Paulo Rocha y la profesora del IPADE mexicano Martha Rivera cerraron la sesión. Paulo Rocha indicó que el consumidor de Brasil es orgulloso, social y gran usuario del pago a crédito, cualquiera que sea su nivel social, lo que ha dado pie a un sistema bancario muy eficaz. Aspecto este último en el que coincide con el mexicano, acostumbrado a los pagos semanales. En México, el consumidor también es “reflexivo, activo e inteligente”, influido por el entorno pero leal a la marca, y acostumbrado a la tecnología, aseguró finalmente Martha Rivera.