Las empresas responsables generan más empleo

12/06/2012

El campus del IESE en Madrid acogió ayer una sesión del Programa de continuidad centrada en “La responsabilidad social de las empresas ante la crisis. Experiencias sobre la destrucción y creación de empleo”. En el transcurso de la conferencia, moderada por el profesor Antonio Argandoña, participaron el director de Responsabilidad Social Corporativa del Grupo ISS, Ramón Folch, y el profesor Sandalio Gómez.

Folch hizo una breve descripción de ISS, un grupo de compañías dedicadas al facility management nacido en Dinamarca que, tras una década de actividad en España, cuenta ya con una plantilla de más de 30.000 empleados, una cartera de 22.000 clientes y una facturación que supera los 600 millones de euros anuales.

“En realidad lo importante no es quiénes somos, sino cómo somos, precisamente porque somos una empresa de gestión de personas”, señaló Folch, para a continuación explicar que la actividad de su empresa se basa en cuatro pilares: generar beneficios, mantener el dialogo con los stakeholders, minimizar nuestro impacto en el entorno y devolver parte de nuestro beneficio a la sociedad de la que formamos parte. “Contamos en nuestra plantilla con 1.200 discapacitados, y un porcentaje de personas con riesgo de exclusión social y trabajadores procedentes de más de ochenta culturas diferentes. Tratamos de generar un vínculo emocional con el empleado que va más allá de la relación entre trabajo y salario”, explico el responsable de la compañía.

Entre otras particularidades, el Grupo ISS destaca, según Folch, por idear un programa de optimización de costes operativos, que le ha permitido en la situación económica actual crecer en algunos de sus más importantes clientes. “Cuando un cliente quiere reducir el coste del servicio contratado, lo primero que hacemos es un auditoría para hacerle una nueva propuesta. En muchos casos, el sentido común y la creatividad nos han permitido reducir los costes del cliente hasta el punto de que ha decidido contratar un mayor volumen de nuestros servicios”. Algunas de estas propuestas pasan por dejar de limpiar edificios por la noche para limpiarlos de día, ahorrando importantes costes de energía; o pactar con los empleados la distribución de las horas en el tiempo cubriendo bajas que se hayan podido generar en el servicio.

Un marco laboral adecuado

Por su parte, el profesor Sandalio Gómez explicó que, además de la creatividad de empresas como el Grupo ISS a la hora de aplicar políticas laborales, es necesario contar con un marco formal que permita crear empleo y evitar así que el paro español sea tres veces mayor que la media europea y que la comparación del paro juvenil sea similar.

El profesor Gómez explicó que los principales puntos de la nueva Reforma giraron en torno a la flexibilidad. Y entre los aspectos más significativos dentro de este apartado hizo especial énfasis en la capacidad de las empresas para modificar las condiciones de trabajo de sus empleados (jornada laboral, distribución del tiempo, cuantía salarial...). A esta novedad se suman otras como la ampliación de los grupos profesionales, la movilidad funcional y geográfica, la distribución irregular de la jornada, la formación y la suspensión de contratos, además de la reducción de jornadas.

“No puede ser que contratos como el de formación y aprendizaje o el de prácticas tan solo supongan el 0,45% y el 0,39%, respectivamente, del total de contratos laborales. Se debería obligar por ley a las empresas a tener un mínimo de contratos de este tipo”, concluyó Gómez.