Sobre el rescate bancario

11/06/2012

Este artículo se ha publicado en el Blog de Antonio Argandoña.

Un par de comentarios “de urgencia” sobre el anuncio del sábado de un “rescate” europeo para los bancos españoles que necesitan una recapitalización urgente.

• ¿Por qué un crédito al Estado español, en lugar de directamente a los bancos? Porque los Fondos europeos que proporcionarán ese dinero no quieren correr el riesgo de prestar o proporcionar capital a un banco, porque, si el banco quiebra, el Fondo perderá todo (o parte) de su dinero. pero si es el Estado español el que recibe el crédito, se hace responsable y, por tanto, garantiza su devolución.

• ¿Cómo trasladará el Estado ese crédito a los bancos? A través del FROB. Lógicamente, lo que hará el FROB será entrar en el capital del banco (o proporcionarle una financiación convertible en capital).

• ¿Por qué capital y no crédito al banco? Porque el banco en dificultades tiene ahora una situación de solvencia que es, cuando menos, dudosa (si no se puede decir que está manifiestamente en quiebra). Darle un crédito no arregla el problema: aumenta sus activos (liquidez) pero, al mismo tiempo, aumenta sus pasivos, de modo que sus Fondos propios (capital más reservas) siguen siendo insuficientes para garantizar la solvencia del banco. Para salvar una entidad en esas circunstancias hay que entrar como propietario o accionista, no como acreedor.

• ¿No podía hacerlo el Banco Central Europeo? El BCE puede prestar dinero a los bancos, pero no puede comprar sus acciones, o sea, no puede entrar como propietario de la entidad en dificultades. Hace unos meses el BCE ofreció a la banca europea un elevado volumen de liquidez, para resolver, precisamente, sus problemas de liquidez durante tres años. Pero el problema de los bancos en dificultades no es, como ya he dicho, de liquidez, sino de solvencia: no necesitan dinero fresco, sino capital, que corra los riesgos que asume un propietario: por pérdida de valor de sus activos (caída del valor de los inmuebles, morosidad de los deudores) o por mala gestión (por eso el FROB tendrá un peso importante en el Consejo de los bancos ayudados, o incluso nombrará el 100% del Consejo, si es propietario del 100% del capital).

• ¿Por qué hay que ayudar a los bancos? No para salvar a sus accionistas, que ya han perdido todo su capital o buena parte de él. No para salvar a sus directivos, que probablemente se irán a la calle (con sus buenas indemnizaciones, si las tienen pactadas, pero eso es otro problema), ni a sus empleados (la reducción de plantilla será, probablemente, elevada, si no lo ha sido ya). Sí para salvar a sus depositantes (que somos los ciudadanos de a pie). Y para salvar a otros acreedores (los que han proporcionado crédito a los bancos), y esto, sobre todo, porque si ellos salen claramente perjudicados se negarán a prestar en adelante no solo a ese banco, sino a otros muchos, probablemente a todos los bancos españoles. De modo que, en última instancia, la solución adoptada ayer salva a todos los bancos, tanto a los que necesitan ahora recibir dinero como a los que no lo necesitan.