Brasil, un territorio de oportunidades

21/05/2012

Brasil, un territorio de oportunidades

Un destino con enormes posibilidades de negocio y oportunidades empresariales que, pese a la crisis global, aún no ha tocado techo. Así es Brasil, la gran potencia económica sudamericana que cada vez atrae más a empresas y directivos españoles. El mercado brasileño es un diamante en bruto, y muchas empresas han fijado sus ojos en él. Pero no siempre es fácil introducirse en el mismo. Y es preciso que los empresarios y expatriados conozcan a fondo sus peculiaridades antes de iniciar su aventura. Estos son algunos de los temas que aborda el informe “Destino: Brasil. Asignación internacional del talento en las empresas españolas”, presentado esta mañana en el campus del IESE en Madrid.

El trabajo, elaborado por las investigadoras del IESE Pilar García Lombardía y Ángela Gallifa, concluye que “Brasil es un destino a tener muy en cuenta por las empresas españolas, empujadas por la recesión a buscar nuevos mercados y a internacionalizarse”. Durante la presentación de este documento, Claudio Garón, consejero comercial de la Embajada de Brasil en España, ha destacado los cuatro motivos que más atraen a los empresarios españoles para invertir en Brasil: la seguridad jurídica del país, su estabilidad política y económica, las expectativas optimistas con que afronta el futuro y la cercanía cultural con España.

De hecho, la presencia española en el país sudamericano es cada vez mayor: España es el segundo mayor inversor en Brasil, sólo superado por EE.UU. “Brasil es un país con inmensos potenciales. El problema es que durante muchos años no hemos sabido gestionar esa potencialidad”, reflexionó Garón. Para este diplomático, la actual situación de bonanza económica por la que atraviesa Brasil es “fruto de años de políticas económicas equilibradas, combinadas con políticas sociales innovadoras”. Varios factores explican este despegue económico brutal: el control de la inflación, la recuperación del crédito, las altas tasas de empleo, la irrupción y evolución de la clase media, la estabilidad fiscal, la caída del endeudamiento público, de los tipos de interés y de la deuda externa…

Un mercado con particularidades

“Brasil supone una gran oportunidad para  inversores y exportadores”, coincidió José Gasset Loring, presidente de la Cámara de Comercio Brasil-España. Fundada en 1924, esta institución ofrece asesoría comercial, jurídica y técnica a los empresarios españoles y brasileños que quieren entablar una relación comercial. Gasset opina que el clima de negocios que respira el mercado brasileño es muy parecido al occidental. Brasil cuenta con unas reglas de juego muy similares a las europeas, pero también dispone de  unas particularidades que uno debe tener en mente antes de mover ficha.

Gasset enumera varias de estas peculiaridades: un complejo sistema fiscal, barreras arancelarias, tasas fiscales altas, barreras burocráticas, un mercado laboral rígido… “Importar es caro y complejo”, sostiene Gasset, quien define a Brasil como un país “emergente pero costoso”. En su opinión, es muy recomendable que el empresario español que quiera invertir allí tenga un buen asesoramiento legal y fiscal. Así, una buena manera de introducirse en el mercado carioca es en colaboración con un socio local. No obstante, Gasset cree que antes de lanzar el proyecto, el emprendedor debe conocer bien algunos aspectos como las costumbres de la población local, sus hábitos de consumo y cómo se trabaja allí.

“Brasil no es sólo fútbol”, ha bromeado el profesor y director académico del IRCO, José Ramón Pin. El profesor Pin, coordinador de este estudio, recuerda que en los últimos dos años, la crisis ha provocado que el número de expatriados  en España haya crecido un 4% (alrededor de 50.000 personas). Se trata de un colectivo en su mayoría joven, bien formado, con un perfil más internacional y al que no le importa trasladarse a vivir y trabajar a otro país. “Y Brasil es un destino estratégicamente muy relevante”, sostiene Pin.

Entre los sectores que ofrecen un mayor interés a los expatriados españoles, el estudio revela que Brasil sobresale en áreas como la automoción, las energías alternativas, el medioambiente, los bienes de equipo, las infraestructuras de transporte, el turismo… Y también en el sector editorial, con el impulso de la lengua española, que es de enseñanza obligatoria en sus escuelas. Lo cierto es que entre 1996 y 2001, el volumen de inversión española en Brasil “aumentó de forma espectacular”. Curiosamente, antes de 1996, la inversión española allí era insignificante.

El informe también ofrece la visión de cinco expatriados sobre Brasil. Casi todos coinciden: la sociedad brasileña es abierta y acogedora, es importante conocer y dominar el idioma y hay que ganarse la confianza de los brasileños, pero trabajar allí supone una gran oportunidad de aprendizaje. “Brasil es un país muy rentable a medio y largo plazo”, ha concluido el profesor Pin.

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