La vivienda vacacional, sector estratégico

23/05/2012

La vivienda vacacional (o turismo residencial) es un sector clave para la economía en España, por lo que es más necesaria que nunca una implicación de todos los actores, incluida la Administración, para captar nuevos clientes e impulsar su desarrollo. Sólo así se podrá dar salida al gigantesco stock de viviendas (se calcula que 680.000) construidas en todo el territorio, sobre todo en las zonas de costa, que están sin habitar e invertir en nuevos proyectos. Esta es una de las principales conclusiones que se expusieron ayer en el foro de debate “La vivienda vacacional en España. Claves para una reactivación”, celebrado en el campus del IESE en Madrid y coordinado por el profesor José Luis Suárez.

Organizado por el Center for International Finance (CIF) del IESE, el foro busca analizar y ofrecer soluciones para el turismo residencial, un “sector estratégico” para España que, debido sobre todo a la crisis económica mundial, no vive su mejor momento. “El panorama que atraviesa nuestro país es poco atractivo pata atraer ahora mismo inversión extranjera”, lamentó José Manuel Galindo, presidente de la Asociación de Promotores y Constructores (APCE). Galindo sostiene que, dadas las circunstancias económicas, el sector debe trabajar con un solo objetivo en mente: lograr cuanto antes su “des-apalancamiento”. “Tenemos de 200.000 a 250.000 viviendas residenciales en stock, lo que supone de 50.000 a 60.000 millones de las antiguas pesetas. Es una cifra muy seria que deberíamos intentar colocar en el mercado para reactivarlo”, reflexionó durante su intervención.

Un stock sin salida

“Nunca hemos hecho nada por crear una marca España en el sector, y al no hacerlo hemos dejado de atraer clientes. Esto es una debilidad muy grave”, señaló Ricardo Arranz, presidente de la Asociación Nacional de Urbanizadores de Turismo Residencial. Este promotor se remonta a 2004 para explicar la grave crisis que azota al sector. “Aquel año ya no vendíamos nada, y ahí radica parte del fracaso actual: se ha creado un stock tan grande en la costa que es muy difícil que se pueda vender”, lamenta. Y denuncia que ningún gobierno haya considerado jamás el turismo residencial: “Nunca lo han tenido en cuenta”.

Nuevas reglas de juego

El sector se debe adaptar a unas nuevas reglas de juego que ha pillado a muchos desprevenidos. Uno de los retos es, precisamente, trabajar cuanto antes con estas nuevas premisas. “Debemos ser más flexibles, más ágiles, estar alerta de forma permanente. Debemos aprender a trabajar a corto plazo y tener sensores en todos los ámbitos”, admitió Oscar Almau, director comercial del resort & golf Valle Romano, ubicado en Estepona. Almau afirma que ahora es más complejo, complicado y caro captar al cliente, por lo que se debe tener muy claro en qué y cómo se va a gastar el dinero.

Mientras, el director general de Pierre & Vacances, José María Pont, señaló a “la codicia” como la única responsable de la “sobredimensión brutal de viviendas vacacionales en España”. Pont cree que ahora más que nunca es preciso que el sector piense “en las necesidades del cliente”. Y expuso el caso de Pierre & Vacances, una empresa que se dedica al alquiler de apartamentos en España y Francia, y que en los últimos años ha visto crecer su negocio en nuestro país. Pont recordó que el año pasado, casi nueve millones de personas se alojaron durante sus vacaciones en apartamentos en España. Un dato relevante que muestra que el sector tiene aún margen de mejora.

Por su parte, Mark Pritchard, de la inmobiliaria británica Taylor Wimpey, también opina que se debe adaptar más que nunca el producto al gusto del comprador. Y es consciente de que los métodos de trabajo han cambiado. “Hay que estar encima de los clientes cada día, hacer un seguimiento, invertir en promoción, cuidar al máximo la página web… Y saber que, además del producto, vendemos ilusión, descanso, vacaciones… España tiene muchos aspectos positivos, y debemos promocionarlos al máximo”, concluyó.

Un stock de 680.000 viviendas

La subdirectora general de Política de Suelo, María Dolores Aguado, clausuró el foro, indicando que la preocupación del Ministerio de Fomento por “reactivar” el sector de la construcción “es permanente”, y que “el problema del stock trae de cabeza al ministerio desde hace tiempo”. Aguado cifró en 680.000 el número de viviendas en stock en España. Según las últimas estimaciones,  unas 200.000 de esas construcciones están en la costa. “Es necesario colocar cuanto antes esa vivienda”, afirmó.

Tras admitir que se trata de un mercado enormemente complejo, la subdirectora trazó dos de las actuaciones clave para Fomento. Por un lado, la “modificación del modelo urbanístico español”. Esto es, apostar por la “rehabilitación de viviendas” en el sector de la construcción en detrimento de la obra nueva. El otro gran objetivo del ministerio es conocer el  parque exacto de viviendas de alquiler. Así, el 17% de la población española vive de alquiler (el 83% restante tiene vivienda de propiedad). Aguado recordó la reciente modificación de la Ley de Arrendamientos Urbanos por parte del Gobierno con el fin de agilizar el mercado de alquiler y dar más seguridad jurídica. “El objetivo común de todas estas medidas es reactivar el sector de la construcción”, concluyó Aguado.