Recursos humanos 2.0

25/05/2012 Madrid

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Club Sagardoy, una red social para profesionales de recursos humanos

El Club Sagardoy mantiene una estrecha colaboración con el IESE en la elaboración de materiales de investigación sobre el desarrollo y los retos de la gestión de Recursos Humanos.

Nuevos tiempos para la captación de candidatos: las empresas recurren al reclutamiento 2.0 o e-recruiting: no solo se seleccionan currículos a través de portales de empleo, sino que también se rastrea la “huella digital” de los candidatos (los contenidos que vuelcan en redes sociales, blogs o YouTube) para elegir al mejor. Y los departamentos de Recursos Humanos también deberían adaptarse, ya que se está pasando del currículum vítae tradicional al 2.0, en el que se incluyen materiales o enlaces (vídeos, blogs, etc.) que ayudan a conformar el perfil del candidato.

Éstas son algunas de las conclusiones del estudio del IESE-IRCO “Desafíos de la dirección de personas en la cultura 2.0”, que la investigadora Esperanza Suárez, autora del estudio junto a la también investigadora Ángela Gallifa y el profesor José Ramón Pin, ha presentado esta mañana en el campus de Madrid.

Otro reto para los departamentos de Recursos Humanos es cómo regular el acceso a las redes sociales en horario laboral. En un capítulo del estudio, Íñigo Sagardoy, presidente de Sagardoy Abogados, aborda el tema y aconseja que la empresa redacte unas pautas de uso de las redes sociales lo más concretas posibles, revisando aspectos como los valores y la filosofía corporativa, así como los riesgos que pueden entrañar.

Precisamente, Ínigo Sagardoy ha presentado en el mismo acto el Club Sagardoy, una red social profesional dirigida a mejorar la comunicación con los clientes de la firma, pero abierta también a su uso interno entre los empleados. La red está estructurada en diferentes grupos, y sigue un funcionamiento similar a Facebook o LinkedIn (contactos, conversaciones, compartir documentos, encuestas, chats). Como asegura Íñigo Sagardoy, “responde a nuestra inquietud de adaptarnos a las nuevas tecnologías, y aporta valor añadido tanto a clientes como a nuestros propios abogados”.  ¿Se convertirá Club Sagardoy en un elemento estratégico de la firma o será un punto de apoyo?  ¿Cambiará en alguna medida la estructura organizativa? El tiempo lo dirá.

Descargar estudio completo