Susana Monje desafía a la crisis en cinco continentes

IESE Alumnae Breakfast

18/04/2013

"Un buen líder ha de ser coleccionista de sueños, esperanzas y deseos. Los jefes que yo he tenido siempre han sido así, empezando por mi padre. Con capacidad para tener un sueño, perseguirlo, conseguir que les sigamos todos y trabajemos juntos para alcanzarlo", así definía Susana Monje, presidenta y consejera delegada del Grupo Essentium y primera mujer tesorera del Futbol Club Barcelona, cómo considera que debe de ser un buen directivo.

Monje dirige el Grupo Essentium la empresa familiar fundada por su padre, Valentín Monje Tuñón, un conglomerado que partió del sector nacional de los materiales de construcción y que, tres décadas después, tiene una facturación de 500 millones de euros anuales. "La compañía ya no tiene nada que ver con lo que era hace 10 años", comenta su presidenta y nos desvela algunas pistas del secreto de su éxito. El Grupo supo ser visionario, en 2006 vendió sus negocios más próximos a la construcción y se ha diversificado en campos tan dispares como desarrollo y explotación de infraestructuras, salud, educación, desarrollos tecnológicos, energía o trasporte y, en plena recesión, se ha internacionalizado llegando a los cinco continentes.

La empresaria acudió hoy la cuarta edición de los IESE Alumnae Breakfast en el campus de Barcelona organizado por el Centro Internacional de Trabajo y Familia del IESE (ICWF). La sesión estuvo moderada por las profesoras Nuria Chinchilla y Mireia Las Heras, quienes le preguntaron sobre su estilo de liderazgo. "Es un estilo comunicativo, participativo. Me interesa la opinión de la gente de mi equipo. Creo que hay que saber escuchar y que al hablar de un tema se toman mejor las decisiones", comentó Monje, quien también confesó que en su posición le cuesta gestionar su agenda. "Cuando eres directivo el trabajo tiende a ocupar todo el tiempo disponible, y ello ocurre en mayor grado cuanta más responsabilidad tienes. La conciliación trabajo/familia es un intento constante y una gestión de la culpabilidad de que siempre te dejas algo por hacer" y lamentó que en la coyuntura actual "el retroceso del estado del bienestar afecte a las políticas de conciliación".

Sin embargo, se mostró positiva frente al futuro "yo soy optimista por naturaleza y creo que en España saldremos de la crisis porque hay voluntad. Si bien es cierto que en un mundo globalizado lo tenemos complicado, porque son otros países los que poseen la mano de obra más barata, la tecnología más puntera o las materias primas. Pero en España tenemos otros activos para hacerle frente: capital humano, iniciativa emprendedora y el hecho que dentro de Europa somos uno de los países con salarios más ajustados. Hoy día ya no importa dónde están las empresas, sus negocios están diversificados".

La directiva también hizo hincapié en que uno de los activos más importantes de su compañía son las personas que tiene a su cargo: "la responsabilidad de una empresa es dar trabajo en unas condiciones que permitan una vida lo más agradable posible, apostando por una equidad interna y externa. Interna, ofreciendo una carrera dentro de la empresa para poder ir subiendo de nivel, y externa, con salarios equiparados con los de los mercados donde tenemos nuestros negocios y sin diferencias de género" afirmó Monje, quien tiene equipos en países tan dispares como la India, Perú o Brasil.