Comunicar un sueño

El mítico discurso de Martin Luther King sigue vigente

26/08/2013

Communication

"Vivir es soñar, y liderar, hacer posibles los sueños", afirma el profesor del IESE Santiago Álvarez de Mon en el último número de la revista IESE Insight.

Con motivo del 50 aniversario del discurso que Martin Luther King pronunció desde las escalinatas del monumento a Lincoln, Álvarez de Mon repasa en un artículo algunas de las claves que permitieron a este pastor baptista conectar con millones de personas.

Se trata de cinco elementos que pueden resultar útiles a cualquier persona que quiera llegar a una determinada audiencia comunicando con claridad y sencillez.

1. Una idea fuerza, un argumento central que preside toda la comunicación. En el caso de King, el sueño de la libertad, aplastada en pleno siglo XX por el racismo y la injusticia.

2. Esa idea moviliza su energía, engarza sus palabras y silencios. Es la visión altruista y noble que tiene de su vida lo que le da sentido a la misma y explica el propósito último de su misión.

3. La idea alza el vuelo, coge altura y se consolida con el tiempo porque está cosida a valores universales e intemporales que nos definen como especie. La libertad, la justicia, la solidaridad, la amistad, el amor... En definitiva, la vieja y noble aspiración de una vida digna y buena, propia de seres humanos.

4. ¿Cómo se conecta con una masa de cientos de miles de personas? Dirigiéndose al corazón de cada uno de los hombres y mujeres allí congregados. El “I have a dream” llega e ilumina porque King es el portavoz autorizado de todos ellos. “I have a dream” es la representación personal y comprometida de “We have a dream”. A través de King, sociedad y persona, muchedumbre e individuo, se unen misteriosamente. Dicen que el poeta plagia los sentimientos del lector. Así ocurrió aquel día en Washington. Cada ciudadano aportó su caudal de emociones y sentimientos, y King tuvo el don y la oportunidad de expresarlos con su poderosa palabra.

5. En eso consiste el arte de comunicar. Significa compartir, poner en común, facilitar un encuentro donde el otro, ignorado, desconocido en un mar de clichés y prejuicios, resulta ser la otra cara del yo más profundo. Por este motivo King no se limitó a dirigirse a sus conciudadanos negros. Su target era lo mejor del alma estadounidense, plasmada en las palabras de su constitución.

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Santiago Álvarez de Mon es profesor del departamento de Dirección de personas del IESE y autor de numerosos libros sobre liderazgo.