"Un entorno difícil te ayuda a ser más fuerte"

Ricardo de Ramón, directivo de Saint-Gobain, en el IESE

02/12/2013

Ricardo de Ramón

Ricardo de Ramón capitanea en España el trasatlántico industrial francés Saint-Gobain, una inmensa multinacional con actividad en cuatro sectores (envases de vidrio, productos y distribución de materiales para la construcción, y fabricación de materiales innovadores), que se ha convertido en una referencia mundial del hábitat sostenible. Ricardo de Ramón es CEO del Grupo Saint-Gobain para España, Portugal, Marruecos, Argelia y Túnez, y también presidente y consejero delegado de Saint-Gobain Cristalería, la empresa cabecera del Grupo en la Península, antes llamada Cristalería Española.

Con presencia en 64 países, 193.000 empleados y una facturación de 43.198 millones de euros en 2012, De Ramón llegó a la compañía a principios de los años setenta para desarrollar en sus fábricas vidrio para automoción. Cuatro décadas después, se ha convertido en el primer delegado general no francés en los más de cien años de historia de Saint-Gobain en España.

Licenciado en Ciencias Físicas y con un máster por el IESE, este directivo ha recorrido el mundo ocupando distintos puestos de responsabilidad en el grupo. Y está más que satisfecho con el resultado. “Ha sido una experiencia extraordinaria. Sirve para darte cuenta de que el esfuerzo personal vale le pena. No creáis que lo tenéis todo hecho, porque no es verdad. Siempre se pueden mejorar las cosas”, fue una de las recomendaciones que lanzó el 29 de noviembre a los alumnos del EMBA en el campus del IESE en Madrid, en el marco de las Global Leadership Series del EMBA.

Durante la sesión, De Ramón apeló al impulso de la actividad industrial en España como base imprescindible para la economía del futuro. “La tecnología, el desarrollo, el progreso... todo ello pasa por la industria, y yo soy de los que apuestan por este sector”, admitió. Este alto ejecutivo también destacó la importancia de la “multiculturalidad” como un elemento de valor y enriquecimiento en cualquier multinacional.

De hecho, el CEO de Saint-Gobain España sabe bien qué es ser un expatriado. La primera vez que se instaló en Francia, hace más de 30 años, la recuerda con cariño. “Entonces no era habitual irse a vivir fuera de España. Los españoles teníamos miedo a lo desconocido, pero a la vez teníamos hambre por mostrar nuestra fuerza, capacidad y dinamismo a nuestros socios europeos”, recordó. Aquella fue su primera mudanza. Después, llegaron otras siete más.

A finales de los años noventa, De Ramón aterrizó en Corea del Sur como director general de la actividad vidrio de automoción. Inmerso en una cultura distinta a la occidental, allí vivió momentos duros. “Aprendí a sobrevivir en un entorno difícil, y eso es algo que te ayuda a ser más fuerte”, afirmó. El invitado finalizó su ponencia recordando al auditorio la importancia de configurar equipos líderes. “En los negocios, hay que anticiparse a los demás”, concluyó.

">