Desapalancamiento: el reto de Europa

Programa de Continuidad el campus del IESE en Barcelona

24/01/2013

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"El reto de la economía mundial y europea es el desapalancamiento", afirmó el profesor del IESE y ex secretario de Estado de Economía José Manuel Campa, en la sesión del Programa de Continuidad "Los retos de la eurozona y la economía española para este año", celebrada ayer en el campus del IESE en Barcelona y moderada por el profesor Antonio Argandoña.

Posteriormente, enumeró y explicó las condiciones necesarias para lograr el desapalancamiento: crecimiento, inflación, venta de activos, integración financiera y quitas públicas y privadas.

Asimismo, añadió algunos retos institucionales que deben resolverse para aligerar las tensiones en Europa, como la unanimidad en el proceso de toma de decisiones o medidas de integración económica, como la integración de fondos de garantía de depósitos o la mutualización de mecanismos de resolución.

Tras el profesor Campa habló también el profesor Juan José Toribio, quien se centró en la situación española. En primer lugar apuntó los procesos que están funcionando mejor, como la consolidación del euro, subrayando el cambio de actitud en el BCE y los efectos positivos para España: retorno de capitales y descenso de la prima de riesgo.

Otro dato positivo es el ajuste del sector privado: "el sector público ha pasado de superávit a déficit, mientras el sector privado ha pasado de déficit a superávit", indicó. Algunos de los efectos positivos son el desapalancamiento, el aumento de la productividad, la mejora de la competitividad y la mejora de las exportaciones e importaciones. Finalmente, señaló que el saneamiento bancario y la reducción del exceso de capacidad instalada también están en el buen camino, aunque queda trabajo por hacer.

Pese a todo, subsisten dificultades como el crecimiento negativo, el elevado desempleo, un flujo de crédito aún bajo, y el elevado déficit público. Finalmente, el profesor hizo un balance de riesgos, y se mostró favorable al rescate por cuatro razones: es un requisito para que el BCE active la política de compra de bonos en el mercado secundario, reduciría el coste financiero de la deuda pública y el efecto expulsión del crédito al sector privado, y las condiciones ya están parcialmente asumidas.