Economía y ética: ámbitos interdependientes

Programa de Continuidad con los profesores Argandoña y Melé

22/01/2013

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Los profesores del IESE Antonio Argandoña y Domènec Melé ofrecieron el jueves una verdadera lección sobre los principios éticos que deberían reunir los directivos y aplicar en sus empresas.

"Los aspectos de la crisis y sus soluciones, así como la posibilidad de un nuevo desarrollo futuro, están cada vez más interrelacionados, se implican recíprocamente, requieren nuevos esfuerzos de comprensión unitaria y una nueva síntesis humanista", expuso el profesor Melé citando al Papa Benedicto XVI.

Asimismo, rechazó algunas propuestas que le parecen "insuficientes" para una síntesis humanista, como ver la ética como algo extrínseco a la actividad empresarial o como una herramienta de gestión, limitarla a la existencia de unos genéricos "valores corporativos" escasamente implementados o dejarla "a la buena voluntad de las personas, excluyendo su existencia objetiva como un elemento intrínseco de la acción humana".

Finalmente, reclamó la necesidad de una propuesta basada en "la unidad de la acción humana", considerando simultáneamente varias dimensiones presentes en todas ellas: la técnico-económica, la integrativa, la personal y la ética.

Por su parte, el profesor Antonio Argandoña lamentó que "la sociedad no ayuda a ser ético en la empresa". Actitudes como el individualismo o el relativismo moral predominan en la sociedad actual, a las que se suma la ausencia de fines sociales amplios o la pérdida del sentido de responsabilidad personal.

Posteriormente definió al directivo ético, o lo que es lo mismo, "un buen directivo", señalando que este "ve otras cosas, las valora de otra manera, busca otros resultados, tiene otras motivaciones, se plantea otras alternativas y tiene en cuenta una gama de resultados posibles más amplia". También es capaz de crear "una cultura de comunicación y diálogo, es más transparente en la gestión, crea confianza y tiene visión a largo plazo".

Como conclusión, ofreció algunas sugerencias para mejorar como directivo en ese sentido: no dar por supuesto que ya tenemos buen criterio ético, aprender a valorar correctamente la realidad, plantearse las consecuencias de nuestras acciones, reconocer los errores y, al mismo tiempo, ayudar a los demás a hacerlo.

La sesión estuvo organizada por la Cátedra de Ética Empresarial y de los Negocios, la Cátedra "la Caixa" de Responsabilidad Social de la Empresa y Gobierno Corporativo y la Cátedra Banco Sabadell de Economías Emergentes.