Energía para afrontar los retos pendientes

Más de 200 profesionales se reúnen en el IESE

15/02/2013

"Somos uno de los países con mayor dependencia energética de Europa. Europa tiene que preguntarse dónde está su expectativa de futuro". "Un sector liberalizado, sin precios regulados, permitirá que los consumidores se beneficien de una mayor calidad de servicio, así como de unos precios más competitivos". "Es imprescindible mirar las consecuencias económicas de las decisiones políticas sobre la energía. Durante mucho tiempo este factor no se ha tenido en cuenta y nos ha llevado a una situación insostenible". Estas fueron algunas de las afirmaciones que se pronunciaron durante el X Encuentro del Sector Energético, que se celebró ayer en el campus del IESE en Madrid.

Coorganizado por el IESE y Goldman Sachs, el evento reunió a más de 200 profesionales que reflexionaron sobre la situación del sector. El lema elegido para este año fue ‘Una nueva política energética frente a la emergencia de un nuevo paradigma global’. Casi 30 ponentes participaron en esta reunión, en el que se abordaron cuestiones tan diversas como la mejora de la competitividad, las reformas regulatorias y la financiación del sistema energético.

Dirigido por el profesor del IESE Juan Luis López Cardenete, el encuentro contó con empresarios del sector, profesores, expertos, financiadores y con los reguladores y hacedores de política energética. Todos ellos reflexionaron sobre aspectos como el déficit tarifario en España, la eclosión del shale gas y sus efectos sobre los precios de la energía, el peso de las renovables, las reformas regulatorias del sector, la fiscalidad energética, la regulación global de las emisiones de CO2 y el mix energético y medioambiental, entre otros puntos. También se trazaron algunas ideas de cara al futuro de este sector, que tanto peso tiene en la economía mundial.

Defensa del interés general

El ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, aprovechó la clausura de la jornada para defender las medidas tomadas por el Gobierno en el último año en el sector de la energía. "Queremos defender el interés general y que el sistema energético sea competitivo. Eso significa que la energía debe ser una herramienta, no un fin en sí mismo", declaró el ministro.

Soria trazó tres de los objetivos que persigue su ministerio: que el sistema energético sea seguro desde el punto de vista del abastecimiento, que sea equilibrado desde el punto de vista tecnológico y que, a nivel financiero, sea sostenible. Tras insistir en que el Ejecutivo trabaja para minimizar la dependencia energética del exterior que tiene España, Soria fue tajante. El Gobierno apoyará siempre la extracción de hidrocarburos en territorio nacional siempre que dicha extracción cumpla las garantías medioambientales españolas y europeas.

El ministro, además, defendió el papel que juegan las centrales nucleares en el mix energético, y abogó por apoyar a los reactores que ya funcionan en nuestro país siempre que cumplan con los requisitos impuestos por el Consejo de Seguridad Nuclear. "Todo esto debe ser compatible con la creciente participación de las renovables en este mix", añadió. Asimismo, destacó el compromiso del Gobierno en solucionar el déficit tarifario, que se eleva a 26.000 millones de euros. En ese sentido se enmarcan, dijo Soria, los reales decretos y normativas aprobadas por su gabinete en el último año. "Es la única solución para que el sistema eléctrico sea más competitivo", remachó.

La energía como factor de crecimiento

El presidente de Red Eléctrica Española, José Folgado, trazó ocho puntos para que la energía en España sea fuente de desarrollo y crecimiento: la mayor electrificación del país y el menor uso de hidrocarburos en los transportes, un avance en el ahorro y la eficiencia energética, el desarrollo de redes y contadores inteligentes, que las tarifas se ciñan a los costes que son propios del mercado eléctrico, priorizar fuentes energéticas propias como la energía nuclear y el bombeo, el mallado de redes para la seguridad en el suministro, trazar estrategias a largo plazo y garantizar las inversiones adecuadas en todo el país.

"Prever el futuro de este sector es imposible pero tengo dos cosas claras: la eficiencia energética es clave y no habrá ninguna energía prescrita dentro de 20 o 30 años", afirmó el presidente de Gas Natural Fenosa, Salvador Gabarró. El ponente señaló que el gas natural es "una energía de futuro segura" ya que hay garantizadas reservas por, al menos, 230 años. "Su futuro está garantizado", sostuvo. No obstante, lamentó que en España este tipo de energía aún está lejos de los ratios de otros países europeos. "Nos faltan conexiones de gas con Europa, así como almacenes subterráneos competitivos", reprochó.

Por su parte, Antonio Llardén, presidente de Enagás, indicó que el sector de la energía vive "cierta confusión" debido a las políticas adoptadas en los últimos 20 años. "En la UE la energía no es un asunto de política comunitaria, sino que depende de cada país. Pese a todo, Europa dicta una serie de normas y se dota de unos objetivos medioambientales muy ambiciosos que obligan a introducir limitaciones a las políticas de mercado marcados por la UE. Y esto ha afectado a la eficiencia del sistema", explicó. En su opinión, esto ha tenido una serie de consecuencias como el incremento en los costes de la energía, un sentimiento de cierta inseguridad con las normas adoptadas y un riesgo de deslocalización industrial provocado por el precio de la energía.

Un futuro incierto

Mientras, el presidente de Endesa, Borja Prado, tildó de "incierto" el futuro del sector de la energía eléctrica debido a "cuestiones de carácter regulatorio". "La crisis pasará, pero hay algo que puede convertirse en un mal endémico: el enquistamiento regulatorio. Me preocupa el futuro del sector", admitió Prado.

Las energías renovables fueron otras de las grandes protagonistas del día. "Las renovables, la explosión de la generación distribuida y las redes inteligentes necesitan una regulación consistente y la inmediata liberalización de los mercados", proclamó el Presidente de E.ON, Miguel Antoñanzas. "Europa dio el impulso a las renovables y los frutos se están recogiendo ahora", añadió la presidente de Acciona, Carmen Becerril. Sostuvo que este tipo de energía es básico para que Europa encuentre su equilibrio energético y lo ilustró con un ejemplo: las renovables generarán el 30% de la producción de electricidad en 20 años.

Por su parte, Alastair Maxwell, co responsable global de Energía de Goldman Sachs, aseguró que los precios de la energía son vitales para el desarrollo del sector. "El aumento de los precios del 2004 al 2007 ha motivado la inversión en nuevas tecnologías. Estamos en una nueva época para el sector energético como resultado de esta inversión".

La fiscalidad energética y su impacto en los precios y en el comercio internacional, el horizonte de las reformas regulatorias en el marco de la UE, la seguridad jurídica y la Carta de la Energía, y la financiación de las empresas energéticas en un entorno adverso fueron otros de los temas que se trataron a lo largo de la jornada.