Opciones de financiación pública para emprendedores

Sesión moderada por el profesor Albert Fernández Terricabras

19/02/2013

Representantes del Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), la Empresa Nacional de Innovación (Enisa) y del Institut Català de Finances (ICF) participaron en la sesión del Programa de Continuidad "Financiación pública para emprendedores: ¿qué hay que saber?", enmarcada en el Ciclo Finaves - Financiar nuevas empresas y moderada por el profesor Albert Fernández Terricabras. El acto tuvo lugar el 18 de febrero en el campus del IESE en Barcelona.

Elisa Robles (PADE ’03), consejera delegada del CDTI, indicó el funcionamiento y los objetivos del centro, entre los cuales se encuentra el de estimular la cooperación público-privada en I+D o fomentar la participación de las entidades españolas en programas internacionales de cooperación tecnológica.

Para ello, utiliza subvenciones para grandes proyectos consorciados, ayudas reembolsables y parcialmente reembolsables a tipo de interés bonificado o entradas de capital para pymes tecnológicas. Asimismo, explicó los requisitos para recibir ese tipo de ayudas como la viabilidad, la existencia de un proyecto innovador, un porcentaje de recursos propios o un presupuesto mínimo.

Como conclusión, destacó la importancia del fondo de capital riesgo creado recientemente Innvierte. Su objetivo es capitalizar pymes tecnológicas e innovadoras, en fases de arranque y expansión principalmente, establecidas en territorio español mediante la toma de participaciones temporales en su capital.

Por su parte, Begoña Cristeto, consejera delegada de Enisa, explicó que se centran en desarrollar y potenciar los mecanismos de financiación alternativos a la financiación bancaria tradicional, que permitan aportar un flujo continuado de recursos a pymes y emprendedores en cada una de las fases de desarrollo de sus proyectos empresariales.

Su producto estrella es el préstamo participativo, sobre el cual enumeró cinco características básicas: no exige más garantías que las del propio proyecto empresarial y la solvencia profesional del equipo gestor; los tipos de interés están vinculados a la evolución de los resultados; es deuda subordinada, es decir, se sitúa después de los acreedores comunes en orden a la prelación de los créditos; tiene la consideración de fondos propios a efectos de reducción de capital y liquidación de sociedades; y todos los intereses pagados son deducibles del Impuesto sobre Sociedades.

Finalmente tomó la palabra Joan Carles Rovira (PADE ’10), Director General de Negoci Corporatiu i Capital Risc del ICF, quien explicó, entre otras cosas, los productos y servicios que ofrece la institución catalana a lo largo de 2013. Entre ellos, enumeró los préstamos a personas físicas o jurídicas, accionistas actuales o nuevos, para aportar capital a empresas catalanas; avales para facilitar a las empresas el acceso al crédito, tanto para inversiones como para circulante.

Asimismo, otorgan también préstamos y créditos a empresas para el desarrollo de proyectos y para diferentes finalidades (industria, comercio, turismo, sector agroalimentario u otros); préstamos participativos para la financiación de empresas en fases iniciales, y funcionan como fondo de capital riesgo para la financiación de proyectos innovadores y con buenas expectativas de crecimiento.

El 25 de febrero, tuvo lugar una versión adaptada de la misma sesión en el campus del IESE en Madrid. Además del profesor Fernández Terricabras y de Begoña Cristeto, participaron el director general de Madrid Emprende, Iñaki Ortega, y Javier Ponce, director financiero del CDTI (Centro para el Desarrollo Tecnológico e Industrial).  

Ortega, defendió la figura de los emprendedores, a quienes definió como “la fórmula mágica” ya que, dijo, “permiten ahorrar dinero al sector público y a la vez son los que generan empleo”. En su opinión, las grandes innovaciones tecnológicas y los nuevos productos nacen gracias a los emprendedores. “Los países que se vuelcan con el mundo del emprendimiento son los que lideran la economía”, reflexionó.

Para Ortega, una de las claves para que España pueda superar su actual coyuntura económica pasa por impulsar una economía y una sociedad del emprendimiento. “En nuestro país hemos llegado tarde, pero aún estamos a tiempo de poder conseguirlo”, sostuvo. Ortega lamentó que el 50% de las empresas españolas mueran al cabo de cinco años, y destacó el papel que juegan las instituciones públicas a la hora de fomentar la cultura emprendedora.

Por último, Javier Ponce esbozó las principales líneas del CDTI. Con un presupuesto de 1.000 millones de euros, solo financia proyectos de sociedades mercantiles, la mayoría vinculadas al mundo de la tecnología. Entre sus objetivos están el favorecer la I+D+i en el sector privado, aumentar el perímetro de las empresas innovadoras en España, estimular la cooperación público-privada en I+D facilitando la creación de consorcios, fomentar la participación de entidades españolas en programas internacionales de cooperación tecnológica y reforzar la coordinación con las comunidades autónomas.

Las actividades financiadas por la CDTI son, fundamentalmente, tres: proyectos de innovación, adquisición y adaptación de tecnologías emergentes; proyectos de investigación industrial y desarrollo tecnológico y proyectos de internacionalización de resultados de la I+D. “Entre el 13 y el 17% de los proyectos totales de I+D en España están financiados por CDTI”, afirmó Ponce.