Hacia una Administración más sostenible

I Conferencia del Sector Público en el campus de Madrid

25/06/2013

I Conferencia del Sector Público

La Administración Pública en España "no es mucho más grande" que el resto de países europeos, pero esta circunstancia "no impide que se tenga que llevar a cabo un proceso de adelgazamiento". Esta fue una de las conclusiones que expuso el subsecretario de la Presidencia, Jaime Pérez Renovales, durante la sesión inaugural de la I Conferencia del Sector Público, celebrada el 24 de junio en el campus del IESE en Madrid.

Bajo el título Líneas de mejora de la gestión pública, la jornada sirvió para debatir algunas de las claves fundamentales para definir un nuevo modelo de gestión pública en España. El Center for Public Leadership and Government del IESE organizó el evento, patrocinado por Altadis y con la colaboración de KPMG.

Pérez Renovales destacó el esfuerzo realizado por los funcionarios públicos para elaborar el informe de la Comisión para la Reforma de las Administraciones Públicas, presentado hace pocos días por el Gobierno. El documento recoge 218 propuestas destinadas a racionalizar el gasto en el sector público y a reformar la Administración.

Mejorar la productividad

El subsecretario de la Presidencia enumeró los cuatro ejes que guían esta reforma de la Administración: la disciplina presupuestaria y la transparencia; la racionalización del sector público; la mejora de la eficiencia y la mejora de la relación de la Administración con los ciudadanos y las empresas.

Jaime Pérez Renovales dejó claro que la implantación de esta reforma "va a ser más fluida de lo que la gente piensa, porque se va a imponer el sentido común". E insistió en que las reformas de la administración local y autonómica resultan imprescindibles, afirmando que el "principio del pragmatismo" es el que rige el espíritu de la reforma. "Debemos mantener la calidad del servicio pero a su vez que implique menos gasto al ciudadano", expuso.

"Se trata de un proyecto ambicioso, complejo, que implica muchas modificaciones normativas pero en el que deben implicarse todas las Administraciones y todos los partidos políticos para sacarlo adelante", concluyó.

Por su parte, Juan Arrizabalaga, director general de Altadis, coincidió en el diagnóstico. "Las reformas son siempre necesarias y más imprescindibles que nunca en tiempos de crisis", sostuvo. Y calificó de "ambicioso" el proceso de reformas emprendido por el Gobierno en los últimos meses.

La palabra "transparencia" afloró durante buena parte de la jornada. Precisamente sobre los nuevos retos políticos y económicos que suponen la transparencia y la unidad de mercado se habló durante una de las sesiones del día. El subsecretario de Economía y Competitividad, Miguel Temboury, defendió la necesidad de aprobar cuanto antes la Ley de Unidad de Mercado, cuyo anteproyecto se encuentra en estos momentos en el Consejo de Estado.

Un mercado fragmentado

"Existe una fragmentación del mercado nacional", lamentó el ponente, quien achacó parte de este mal a la existencia de las trabas burocráticas que proceden de las comunidades autónomas. Temboury reconoció que la tramitación de esta ley, una de las más ambiciosas de la legislatura, es muy compleja.

Por su parte, el catedrático y presidente emérito del Tribunal Constitucional, Álvaro Rodríguez Bereijo, partió de una reflexión amplia: "La unidad en la diversidad es el principio sobre el que se basa el Estado de las Autonomías, pero no hemos desarrollado la cooperación territorial ni hemos superado las diferencias políticas que facilitaron el pacto constitucional de 1978".

Al mismo tiempo, alertó sobre los potenciales pleitos y conflictos de competencias ante el Tribunal Constitucional derivados de la ley, e hizo la siguiente consideración: "Lo que tenemos que crear son los cauces de cultura constitucional necesarios para pacificar estos conflictos".

También Manuel Silva, miembro del Consejo de Estado, apeló a la cooperación entre los gobiernos autonómicos para resolver determinados conflictos administrativos. "Se debe apostar por armonizar la política autonómica", apuntó. E hizo un llamamiento para un gran pacto de Estado entre los dos grandes partidos para avanzar en este camino.

Respecto a la Ley de Transparencia, Silva destacó que "incrementará la responsabilidad de los ciudadanos" en el ámbito de lo público, algo en lo que coincidió Miguel Temboury. "No creo que la transparencia esté vinculada a la rebelión ciudadana contra el sistema político. El mundo está cambiando muy rápidamente, también en el funcionamiento real de las democracias, y en las relaciones de sus ciudadanos con sus gobernantes", expuso Rodríguez Bereijo.

Clausuró la conferencia el ministro de Hacienda y Administraciones Públicas, Cristóbal Montoro, quien se mostró contrario a acometer "grandes reformas del Estado" para evitar duplicidades entre administraciones públicas y expresó su convicción de que estos cambios se realizarán por la vía del acuerdo político.

El ministro también señaló que la reforma de las administraciones públicas es "ambiciosa, esperada y deseada", y que va a situar a la Administración en el siglo XXI. Se mostró, además, convencido de que ninguna administración va a renunciar a este proyecto político.

Montoro recordó leyes importantes como la Ley de Unidad de Mercado, la de Transparencia o la nueva reforma de la Administración Local, que "eliminará servicios duplicados y suprimirá trabas administrativas". Y repasó también los indicadores que hoy nos permiten ver en España un escenario económico diferente: el balance positivo por cuenta corriente, el acceso a los mercados financieros o una inflación que puede estar pronto por debajo del 1%.