Dar alas a los emprendedores

La Red de Inversores Privados del IESE cumple 10 años

05/06/2013

La Red de Inversores Privados y Family Offices del IESE, dirigida por el profesor del IESE Juan Roure, acaba de cumplir su décimo aniversario. Se trata de la plataforma de encuentro entre inversores privados y emprendedores más activa del país, y engloba a más de 130 miembros. Abierta tanto a Alumni del IESE como a emprendedores e inversores no vinculados con la escuela, en esta red juegan un peso importante los inversores privados, conocidos también como business angels. De su papel en el mundo empresarial se habló durante la jornada "10 años de red", celebrada el 3 de junio en el campus del IESE en Madrid.

“El emprendimiento está en la base de la creación del IESE”, recordó el profesor Roure, quien reconoció que en estos 10 años, el entorno ha cambiado mucho debido a la crisis económica. El profesor enumeró una serie de consejos que debe tener en mente todo inversor: ver muchos proyectos antes de dar el paso, analizar a fondo las cualidades del equipo inversor, invertir solo si se está seguro y en sectores donde se tiene experiencia previa y tener una cartera de distintos proyectos.

El ‘business angel’ perfecto

Pero, ¿cómo debe ser el business angel perfecto? Diversos emprendedores que participaron en el evento coincidieron en que debe robar poco tiempo al emprendedor, mostrarse colaborador, y aportar experiencia. “El emprendedor debe estar muy alineado con el inversor y debe de tener claro que el inversor querrá recuperar su dinero. Hay que ser honesto y buscar una salida, si es necesario”, reflexionó Josep Arroyo, vicepresidente de Actuate. En su opinión, el respeto entre emprendedor e inversor es imprescindible. “Si piensas en el cliente, las cosas salen. Como pienses solo en ti mismo, vas mal”, apuntó Hugo Palomar, cofundador de Byhours.

Todos los emprendedores que participaron en la jornada coincidieron en la dificultad que supone para las pymes la falta de liquidez y el retraso a la hora de cobrar por parte de muchos proveedores. También coincidieron en la importancia de emprender un negocio de la mano de un socio y nunca en solitario. “La sensación de haber luchado cuando no tienes nada es lo mejor que te queda de esta experiencia”, manifestó Palomar. “En una empresa es difícil ocultar información. Nunca se debe mentir al inversor”, insistió Jacquez Giribet, de I-DAPT. “Me gustaría aportar a la sociedad lo que he recibido”, reconoció Víctor Sánchez, de Onbile.

Otro emprendedor, Jacinto Roca, creador de Wuaki TV, lanzó un mensaje claro. “Hay que arriesgarse siempre para tener éxito. Si no te arriesgas, aunque tu idea sea una locura, nunca ganas”, dijo. “Este país está falto de gente que tome riesgos desde una perspectiva de emprendedor y de inversor”, prosiguió. Y lamentó que en España no existan fondos dispuestos a invertir en riesgo, como sucede en EE.UU. Roca, además, puso de relieve la “labor social” que traen consigo los emprendedores. “Es imprescindible poder compartir ese espíritu de emprendimiento para que la sociedad salga de donde está”.

Tolerar el fracaso

Mientras, François Derbaix, fundador de Top Rural, compañía que vendió por 14 millones de euros, afirmó que muchos emprendedores e inversores sí asumen riesgos. “Lo que falta es tolerancia al fracaso”. Y dejó claro que, en muchas ocasiones, “ser inversor es lo contrario de ser emprendedor”. “El inversor debe irse del proyecto en cuanto vea que sus intereses no están alineados con los del emprendedor. Muchas veces surgen conflictos de intereses, pero eso es algo natural”, admitió Luis Martín Cabiedes, inversor y socio de Cabiedes & Partners. Por su parte, Lucas Carné, cofundador de Privalia, sostuvo que “la importancia de la experiencia” resulta clave, sobre todo en proyectos de gran envergadura.

Durante la jornada se ahondó en el rol que juega el sector público en el emprendimiento. “El sector público está para encender la mecha, apartarse y dejar que en el proyecto intervenga el sector privado, que es quien debe tomar las riendas del negocio”, señaló Joan Tarradellas, de ACC1Ó. Insistió en que la Administración debe correr los menores riesgos posibles, y abogó por regularizar el mercado, ya que existe “cierto caos” que redunda en una “inflación de redes de business angels y de proyectos”. Pese a todo, la ayuda al emprendimiento es hoy “más necesaria que nunca”, concluyó. “En España no creo que haya inflación de redes. Al contrario, queda mucho por hacer”, dijo, en cambio, Manuel Valle, presidente de Enisa.

Sergio Arzeni (OCDE) incidió en que “necesitamos el mayor número posible de iniciativas inversoras para el desarrollo futuro de Europa. Es preciso empujar a los business angels con el apoyo de medidas fiscales”.

Tanto Arzeni como distintos ponentes coincidieron en que todo inversor debe tener muy claro que el 80% del dinero que invierta se va a perder. “Si no tienes claro esto, olvídate de entrar en el negocio”, resumió Arzeni. “Debes tener el abanico de inversión bien distribuido, no puedes poner todos los huevos en el mismo cesto. Este ha sido un error común en los últimos años”, reconoció Xavier Arquerons, angel investor. “Sin paciencia ni serenidad, es casi imposible que una inversión salga adelante”, reflexionó. En su opinión, es el emprendedor quien debe desarrollar el proyecto: “Nosotros le ayudamos, le financiamos, pero el desarrollo depende del emprendedor. Él nos debe rendir cuentas de cómo avanza el proyecto en función del plan de negocio”, concluyó.