Lograr que la movilidad global funcione

Una sesión celebrada Nueva York desmonta algunos mitos

13/06/2013

Sebastian Reiche
El 12 de junio, el profesor del IESE Sebastian Reiche impartió una sesión en el centro del IESE en Nueva York titulada “How to Make Global Mobility Work” (Cómo hacer que la movilidad global funcione). 
 
En compañías multinacionales, las misiones consideradas “globales” siguen siendo una herramienta básica para la gestión del talento y del personal, y cada vez adoptan formas y fórmulas más diversas. Además, según datos de PricewaterhouseCoopers, en 2020 estas misiones globales se habrán incrementado en un 50%.
 
Durante el acto, el profesor Reiche, especialista en multiculturalismo y trabajo transfronterizo, se planteó por qué China y Brasil se consideraban los destinos más complicados y también examinó los principales retos de la movilidad en cuanto a costes, falta de candidatos adecuados, desarrollo de carreras en sitios diferentes y problemas de la adaptación familiar.
 
A continuación, pasó a desterrar cuatro mitos relacionados con la movilidad global: el expatriado es una “especie homogénea”, la expatriación es una oportunidad que se tiene una vez en la vida, el empleado global es un alto directivo, y finalmente, la central es el centro del universo.
 
A modo de conclusión, el profesor Reiche propuso una serie de recomendaciones para mejorar la gestión de la movilidad global.