Marcando las oportunidades entre Oriente y Occidente

Mapa de ruta de las inversiones entre España y China

07/06/2013

China-Spain Investment Roadmap

Un plan de negocios sólido y una clara visión. Esas son las claves para lanzar un negocio en China y ese fue el principal mensaje extraído de la ponencia “A Roadmap for Spain-China Investments” (Mapa de ruta de las inversiones entre España y China).

En el acto se presentaron algunas conclusiones y recomendaciones del informe “New China-Spain Horizon” (Nuevo horizonte China-España), que se acaba de publicar y que ha sido dirigido por el doctor Xi Feng, vicepresidente sénior de Horizon Research & Consultancy Group; Xiabo Wu, director general de la SOM de la Universidad de Zhejiang, y Pedro Nueno, profesor del IESE y presidente del Consejo Académico de la China-Europe International Business School (CEIBS). Durante el acto, celebrado en el campus de Barcelona el 5 de junio, hablaron sobre los obstáculos relacionados con el comercio entre España y China, y sobre las formas de avanzar.

Todos los ponentes coincidieron en que el desconocimiento entre los dos países ha entorpecido las oportunidades de negocio hasta ahora. Xi Feng lo planteaba del siguiente modo: “¿Por qué hemos tardado tanto? Por desconocimiento. Pues mejoremos ese conocimiento”. Y en ese sentido, tanto Xi Feng como Xiabo Wu hicieron hincapié en que el turismo es la clave para la “apertura” de China, añadiendo que los chinos viajan por multitud de razones, incluidas la formación para sus familias y las oportunidades inmobiliarias.

“Los directivos tienen que viajar a China y promocionar la marca española— añadía Xi Feng—. “Es necesario hacer promoción de la marca nacional”. Por su parte, Pedro Nueno insistió también durante su intervención en el factor humano: “No se puede mantener el entusiasmo solo por Internet —aseguraba—. “Los negocios de hoy siguen siendo un fenómeno humano”.

El “New China-Spain Horizon Report”, promovido por Barcelona Fang, fue elaborado por equipos de España y de China. Se ha centrado en cinco sectores, señalados como los que presentan un mayor potencial para la inversión entre ambos países: el automovilístico, el agroalimentario, el inmobiliario, el turismo, la moda y los bienes de lujo. Según el estudio, en todos los sectores hay buenas oportunidades.

En el caso de la industria agroalimentaria, los asistentes mencionaron la crisis de seguridad alimentaria que está afectando a China y la extendida preocupación por la calidad y la seguridad de los productos alimentarios locales: “La demanda de alimentos importados está creciendo —decía Xi Feng—. Y poca gente está al corriente de la calidad superior de los productos frescos españoles”. La artesanía española y su larga tradición también deberían aprovecharse. “En general, la conciencia de marca es elevada, pero no de las marcas españolas. Dicho esto, hay un declive del consumo de los productos de lujo. La gente no busca lujo como tal, sino productos de la máxima calidad”.

En cuanto al mercado inmobiliario, el informe elogia la iniciativa del Gobierno español que ofrece incentivos a las personas extranjeras que inviertan en el sector, y señala el reciente endurecimiento impuesto por el Gobierno chino para frenar la especulación inmobiliaria, lo cual significa que los inversores locales están mirando más allá de sus fronteras. De nuevo, la expansión del turismo tendría repercusiones positivas, pues los viajeros chinos que conocieran las ventajas del estilo de vida español se podrían plantear España como su destino para turismo residencial.

Uno de los mensajes fundamentales de la jornada fue que era un buen momento para inversión entre ambos países: “China está entrando en una nueva era, tanto en lo económico como en lo político —afirmaba Xiabo Wu—. Vamos a asistir a un cambio dinámico, desde abajo. Será una economía dirigida por las inversiones, con mejores infraestructuras”. Asimismo, hizo hincapié en las demandas de la creciente clase media y en que los esquemas mentales de consumo están cambiando: los bienes y servicios se empiezan a percibir de un modo más “europeo” y más allá de su valor “físico”. Destacó también la actitud del presidente chino Xi Jinping en materia de expansión internacional: “Quiere una China ética e internacional. A partir de ahora vamos a asistir a una acelerada apertura de China”.

El turno abierto de palabras se inició con preguntas sobre las estrategias que las empresas españolas deberían adoptar para entrar en China. Entre otras cosas, salió a colación la importancia de hacer estudios de mercado de calidad, de contar con intermediarios profesionales, cámaras de comercio activas y redes de contactos dinámicas. Pero el mensaje general fue que no había que pasar por alto la brecha cultural: “Hay que estar dispuesto a contestar las llamadas de China por mucho que sea sábado o domingo —bromeaba Xi Feng—. Nunca dejamos de trabajar”.