"Europa solo sobrevivirá más unida"

El Embajador de Alemania en España visita el IESE

11/03/2013

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"Para que Europa sobreviva y pueda afrontar los retos que plantea la globalización, necesita una mayor integración política y económica". Con esta afirmación, el Embajador de la República Federal de Alemania en España, Reinhard Silberberg, abrió el 8 de marzo su sesión titulada "El futuro de la integración política y económica de Europa" ante los alumnos del EMBA, enmarcada en las Global Leadership Series. Un acto presidido por el director general del IESE, Jordi Canals, presentado por el profesor Franz Heukamp, y celebrado en el campus del IESE en Barcelona.

El discurso de Silberberg versó íntegramente sobre la insuficiencia de los mecanismos y normas actuales de la Unión. "El tratado de Maastricht no ha evitado los desequilibrios del euro, ni los problemas de deuda del sector público y privado de muchos países miembro", señaló. "La falta de competitividad, de regulación y de control han sido clave en todos estos procesos". "La crisis nos ha demostrado lo entrelazados que estamos como continente y lo que influye una decisión tomada en un país en la situación financiera de otro, con lo que los desequilibrios actuales solo se corregirán con una verdadera apuesta por la integración", sentenció.

Cuatro pilares para una nueva UE

Para defender la necesidad de una Europa más unida, el Embajador Silberberg expuso los que, a su juicio, son los cuatro ejes sobre los que debe girar la integración. El primero es una política financiera común: "Necesitamos mucha más supervisión y control a nivel de la Unión para solventar los problemas actuales de deuda. El mercado financiero no puede ser cuestión de los estados miembro, sino que se debe regular íntegramente en la UE con un mecanismo europeo de supervisión bancaria".

El segundo pilar es una política fiscal común a la Unión: "Necesitamos derechos reales de intervención en los presupuestos y todos los socios deben acogerse a las mismas reglas, para evitar crisis como la actual en el futuro", expuso.

El tercer eje es una coordinación económica vinculante, actualmente inexistente según Silberberg: "Es fundamental crear nuevas normas vinculantes y con mecanismos de intervención para aquellos países que las incumplan, con el objetivo de lograr un nivel de competitividad más estable. Además, nuestro comercio debe estar cada vez más enfocado hacia las economías emergentes, que consumirán cada vez más aquellos productos en los que la UE es pionera y competitiva, como la tecnología".

Por último, para que estos tres pilares funcionen, es fundamental "fortalecer la legitimación democrática de las decisiones europeas", afirmó Silberberg. "La UE del futuro debe tener un parlamento mucho más fuerte, capaz de legislar, y un gobierno que pueda ejecutar las leyes. Debemos reforzar la coherencia y el impacto de las decisiones, las relaciones estratégicas, e incluso pensar en la posibilidad de un sistema de defensa y seguridad común".

Pero ante todo, según el Embajador, la UE es una institución creada entre todos para llevar la paz y la prosperidad al continente, por eso "debe cuidarse y requiere un compromiso personal de todos los europeos".

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