Lucas Carné: “La emprendeduría se contagia”

Entrevista con el cofundador de Privalia

19/03/2013

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"Vivimos en un mundo cada vez más cambiante. La gente va a tener que acostumbrarse al cambio como estado natural, y para sobrellevar esta situación debes ser emprendedor". Es la reflexión del cofundador de Privalia y antiguo alumno del IESE Lucas Carné (MBA ’99). El directivo participó en una comida organizada por el Spanish Business Club del MBA enmarcada en la serie "Líderes del futuro", el 15 de marzo en el campus del IESE en Barcelona.

Cuestionado sobre la financiación de las start-up a medio plazo, tras su puesta en marcha, fue claro: "Hay dinero, pero se encuentra en un mercado muy global. En algunos casos, el problema que detecto en los emprendedores españoles es que no tienen la ambición de coger la maleta y viajar a Inglaterra, Alemania o Estados Unidos a llamar a las puertas de los inversores extranjeros. Hay que plantearse que, aunque seas una start-up española, no tienes por qué financiarte en España".

También habló sobre las tendencias en el comercio online, entre las cuales destacó "la personalización que permite Internet, porque mantienes contacto directo con el consumidor y el flujo de intercambio de información entre cliente y empresa es a tiempo real".

Su esperanza es que dicha personalización ayude a fomentar la industria local, "que el concepto actual de producción globalizada y totalmente offshoring, que no hace posible satisfacer una demanda just-in-time, permita que la industria local, no tan competitiva en precio pero mucho más flexible y rápida, gane mayor peso".

Lucas Carné confía mucho en el concepto de multicanal: "estar fuerte en el ámbito físico y en el online, aprovechar lo mejor de cada canal para conocer y servir mejor a tu cliente". También cree que el punto de vista físico "se va a digitalizar".

Su experiencia es que "la emprendeduría se contagia", y por ello cree que las escuelas de dirección deben procurar "fomentar el contacto" de los alumnos con las distintas facetas de la iniciativa emprendedora, y "trabajar para que los participantes vayan a hacer prácticas a las start-up, o que las start-up les contraten, en vez de enfocarse tanto en las grandes empresas de consumo, las consultorías, los bancos, etcétera".

En contacto con los participantes del MBA, observó algunas diferencias con respecto a su etapa en el master. Los vio "menos enfocados en las carreras más tradicionales y con una curiosidad creciente por explorar nuevas alternativas: entrar en empresas más pequeñas, nuevas o en montar la suya propia".

Aun así, cree que, en general, "los MBA del IESE siempre han sido bastante emprendedores. Al menos, cuando yo voy a escuelas de otro tipo, el nivel de curiosidad que encuentras sobre la iniciativa emprendedora es incomparable", indicó.

La reunión con los MBA le ha aportado "frescura". "Es bueno estar rodeado de gente joven que tiene ganas de hacer cosas y de comerse el mundo, y tiene curiosidad por saber qué es lo que haces y por qué has tenido éxito. Es un soplo de aire fresco en el día a día". Asimismo, espera aportar su "granito de arena". "Me gusta saber cómo ven el mundo los jóvenes, y espero haber servido de inspiración porque, al final, el futuro de este país reside en gran parte de la capacidad de creación de riqueza, y eso depende mucho de que nazcan empresas de éxito".