Fast Forward: llevar las riendas en un mundo global

Una dosis crítica de conocimiento y experiencia desde el liderazgo

31/05/2013

“El liderazgo no es un cargo, es una manera de abordar las cosas, una manera de pensar”. Son palabras del autor de bestsellers Robin Sharma dirigidas a los participantes del programa Fast Forward de IESE Business School. Sharma y el profesor del IESE Pankaj Ghemawat fueron los ponentes destacados de los dos primeros días del programa Fast Forward, de una semana de duración.
 
El programa Fast Forward, uno de los más nuevos del IESE para ejecutivos sénior, se ha diseñado para transmitir una dosis crítica de conocimientos y experiencia en torno al liderazgo. Ofrece una serie de itinerarios y sesiones que los participantes pueden adaptar a sus necesidades, además de inspiradoras sesiones que llegan de la mano de consabidos expertos en liderazgo.

En su presentación, el profesor Ghemawat dijo a los participantes que la conexión global no se encuentra todavía en los niveles anteriores a la crisis: “Hemos asistido a un adormecimiento de la creciente integración de la economía mundial”.
 
Ciertamente, el peso de la UE en el PIB mundial ha experimentado una caída: del 28% de 1980 se ha pasado al 20% de nuestros días. Además, el centro de gravedad económico del mundo sigue moviéndose hacia los mercados emergentes, si bien esto presenta fuertes variaciones según el sector.

De hecho, ninguna industria se puede permitir ignorar el crecimiento de los mercados emergentes, decía Ghemawat, profesor de Estrategia Global, Cátedra Anselmo Rubiralta de IESE Business School  y autor del libro, World 3.0: Global Prosperity and How to Achieve It.

En su intervención, el profesor aconsejó también a los dirigentes de empresas que no se limiten a las dimensiones de su mercado, que aprendan a reconocer los diferentes mercados y que amplíen su ventaja competitiva.

Liderar sin cargo

Durante su presentación del martes, el autor de bestsellers Robin Sharma dio diferentes ideas sobre lo que significa ser un buen líder, además de una gran persona.

Son demasiadas las personas que se pasan la vida “ocupadísimas”, decía Sharma, autor de los libros El monje que vendió su Ferrari y El líder que no tenía cargo. De media, la gente dedica 2,1 horas al día a las nuevas tecnologías, una distracción que plantea un peligro para los ejecutivos y sus empresas, decía. Y es que, según Sharma, “la adicción a la distracción es la muerte de la producción creativa”.

El ponente también hizo hincapié en que un líder no tiene por qué tener un cargo oficial. En realidad, el liderazgo debería ser visto como un servicio muy centrado en la excelencia y que se puede hacer desde cualquier trabajo, a cualquier nivel social: “¿Con qué frecuencia está uno expuesto al dominio? El dominio es rarísimo — decía—. Debéis ser tan buenos que el mercado no pueda ignoraros. Porque el mercado siempre recompensa el dominio”.

Por otro lado, se mostró crítico con la actuación de algunos líderes empresariales que persiguen la complejidad, y les instó a centrarse en la simplicidad. Según Sharma, es preferible destacar en unas pocas cosas, un proceso decidido que él comparó con la creación del David de Miguel Ángel a partir de un bloque de mármol: “Mi consejo es que, a lo largo de este año, os familiaricéis con vuestra visión de vida y que lo hagáis con un detalle impecable y profundo. La claridad precede al dominio. La claridad es poder”.

Cuidar de una empresa familiar dedicada al lujo

El miércoles, los participantes  tuvieron el placer de escuchar a Ermenegildo Zegna, CEO del Grupo Ermenegildo Zegna, que impartió la charla titulada “Challenges and Opportunities of a Global Family Business” (Retos y oportunidades de una empresa familiar global), una sesión moderada por el profesor del IESE Marc Sachon.

Aunque el crecimiento del Grupo ha disminuido durante la crisis global, decía, la sólida estructura de gestión y algunas iniciativas, como las telas de lujo para mujer Agnona y la marca prêt-à-porter, mantienen encarrilada la estrategia a largo plazo de la empresa. “Yo dirijo la empresa como si se tratara de una empresa pública”, confesaba Zegna, que es la cuarta generación de la empresa familiar con sede en Milán.

Cuatro de los miembros del consejo son independientes y los otros cuatro son miembros de la familia, dice. Los miembros independientes proceden de distintos sectores y nacionalidades: “Así tenemos un consejo muy completo y adecuado que nos ayuda a tomar las decisiones correctas”.

La compañía no le quita la vista de encima a Asia, dice: “Fuimos la primera marca de lujo en instalarnos en China, y hoy China es nuestro mercado número uno”. De hecho, Zegna diseñó la transformación de su compañía desde una marca mayorista hasta el mercado minorista mediante la creación de un centro de creatividad centralizado en Milán y el establecimiento de tiendas propias por todo el mundo. En mayo de este año, Zegna se convirtió en la primera marca de lujo que abría tienda en Nigeria.

El Grupo tiene ocho fábricas en Italia, España, Suiza, México y Turquía, y el 70 % de la producción se hace directamente en la propia empresa, asegura Zegna. Al encargarse de la mayor parte del proceso de producción, Zegna logra reducir muchos de los riesgos de la subcontratación textil, decía haciendo referencia al reciente derrumbe del edificio de Bangladesh. “Italia sigue haciéndose cargo de la mayoría de la producción y estamos orgullosos de poder decir ‘made in Zegna’”, asegura.

Una economía impulsada por mujeres

En la sesión del jueves, Halla Tómasdóttir, del grupo de inversiones islandés Sisters Capital, presentó algunas tendencias que en principio van a tener un fuerte impacto en las empresas en el futuro, y lo hizo en una sesión moderada por la profesora del IESE Nuria Chinchilla.

“Cada vez más, el mundo se mueve por una economía impulsada por mujeres”, decía Tómasdóttir, que apuntaba que en el RU y en los EE.UU. las mujeres controlaban en torno al 50% de los ahorros. En el mundo, aproximadamente un 80% de las decisiones de compra las toman mujeres.

Además, los estudios realizados demuestran que las empresas con mujeres en puestos directivos aportan nada más y nada menos que un 50% más de capital a los accionistas, a lo que añadió que ninguna empresa que se precie puede permitirse ignorar la economía de las mujeres.

Otra tendencia que parece que va a ganar importancia es el llamado agequake (algo así como ‘terremoto demográfico’ o ‘terremoto de los más mayores’): un cambio “sísmico” en los mercados de consumo, pues las personas de edad avanzada empiezan a ser la parte más importante de la población general, aseguraba Tómasdóttir.

Durante el resto de este siglo, el mercado de consumo que más rápido va a crecer va a ser el de los mayores de 60, pero pocas empresas dirigen sus campañas de marketing a ese sector de la población. Además, las personas mayores alargarán su carrera profesional porque no hay suficientes jóvenes para sustituir a la generación del baby boom.

Para terminar, Tómasdóttir añadió que la nueva manera de prosperar es invertir en empresas que tengan una misión, que marquen la diferencia y que estén orgullosas de su producto y de su gente. Las empresas que quieran tener éxito en el futuro deberían partir de culturas inclusivas para poder aprovechar todos los recursos humanos disponibles, decía.