“El liderazgo no es posible sin la máxima exigencia ética”

Graduación del Executive MBA en el campus de Madrid

31/05/2013

Executive MBA

Esfuerzo, compromiso, sacrificio, generosidad, constancia y liderazgo. Estos fueron algunos de los términos que se pronunciaron durante la ceremonia de graduación de la nueva promoción del Executive MBA, celebrada el 30 de mayo en el campus del IESE en Madrid. Helena Revoredo, presidenta de Prosegur y miembro del Consejo Asesor Internacional del IESE, pronunció la lección magistral. En su opinión, "el liderazgo no es posible sin la máxima exigencia ética". "Esa exigencia, además, acaba siendo una enorme ventaja competitiva", añadió.

Revoredo expuso al auditorio cómo se gestó Prosegur, una de las grandes multinacionales españolas con presencia en tres continentes y más de 150.000 trabajadores. Nacida en Argentina, Revoredo llegó a Madrid en 1976 junto a su marido, Herberto Gut, con la intención de crear una empresa de seguridad privada.

Tras dos décadas de trabajo, la compañía ya contaba con más de 20.000 empleados y era una referencia en el sector. En 1987 comenzó a cotizar en Bolsa. Pero todo cambió en 1999, cuando Herberto Gut falleció en un accidente de tráfico. "Las grandes personas dejan grandes vacíos, y su ausencia amenazó con desestabilizar la empresa. Tomé decisiones en pocos meses y me dejé llevar por la intuición y el sentido común. Salió bien", resumió.

"Las dudas repercuten en el liderazgo"

Revoredo enumeró algunas de aquellas decisiones básicas que ayudaron a Prosegur a convertirse en lo que es hoy. Desde el primer momento tuvo muy claro que la compañía no estaba en venta. La decisión de seguir al frente del proyecto fue clave para la supervivencia del negocio. "Las empresas necesitan tener un horizonte despejado. Las dudas influyen y repercuten en el liderazgo y en la consecución de objetivos", señaló. Además, decidió aprender a fondo el negocio. "El compromiso es necesario pero no siempre es suficiente", apuntó. Y lanzó un consejo: "Tan prudente como conocer tus limitaciones es conocer tus posibilidades".

Por su parte, el director general del IESE, Jordi Canals, lamentó los "momentos complejos" por los que atraviesan muchas empresas, que han pasado a ser "protagonistas de críticas importantes". "¿Qué podemos hacer para ayudar a las empresas a recuperar esa reputación?", se preguntó. Ante este panorama tan complejo, el profesor Canals recordó que la máxima aspiración del IESE es "formar a líderes empresariales destacados para que puedan tener un impacto profundo, positivo y duradero en las personas, las empresas y en la sociedad".

Por su parte, el rector de la Universidad de Navarra, Alfonso Sánchez-Tabernero, destacó el esfuerzo realizado por los alumnos durante el EMBA. "Sin esfuerzo no se aprende nada", pronunció. "Esperamos que trabajéis con afán de ayudar a los demás, con agradecimiento y con optimismo. Optimista es quien sabe que vale la pena esforzarse, porque con ese esfuerzo las cosas pueden avanzar y mejorar. Trabajar así hace que la vida valga la pena ser vivida", reflexionó.

El director del Executive MBA, José Ramón Pin, recalcó en su discurso la "importancia de luchar por hacer bien las cosas y ayudar a los demás". "El empresario es un servidor cuyo primer objetivo es crear oportunidades de trabajo a los demás. Y el trabajo es el gran bien del siglo XXI", apuntó el profesor Pin, quien recomendó a los nuevos graduados la importancia de "cultivar" su lado más poético.

"Sed generosos, pensad en los demás. Devolved a la sociedad esta oportunidad que habéis tenido", dijo. Pin prosiguió con otra advertencia: "Antes del triunfo siempre hay zozobra". "Tendréis épocas de penurias y calamidades. Es ahí donde se demuestra el temple de las personas, donde no se debe perder la esperanza. Cuando estéis angustiados, el IESE estará aquí. Es vuestra casa", concluyó.

Por último, Pilar Linares-Rivas, Ángel Martín y Jaime Travesedo, presidentes de la promoción, agradecieron la labor de todo el claustro de profesores y ayudantes del programa. También tuvieron palabras de agradecimiento hacia sus familiares y el resto de alumnos. "Ahora comienza una nueva etapa y la afrontamos con libertad, pero también con la responsabilidad de devolver a la sociedad lo que nos ha dado y siempre desde el respeto a quienes nos rodean", coincidieron. "Nuestro verdadero camino empieza ahora. No será fácil pero conocemos cuál es la clave del éxito: el trabajo".