"La crisis del 2008 es una crisis de moralidad"

Emotiva sesión del CEO de Unilever en el IESE

27/11/2013

“Nunca ha sido tan buen momento para construir un mundo mejor. Tenemos que crear un mundo en el que, al llegar a casa, podamos mirar a nuestros hijos a los ojos”, afirmaba el CEO de Unilever, Paul Polman, ante un llenísimo auditorio, durante su conferencia de ayer del Programa de Continuidad, organizada por la Agrupación de Antiguos Alumnos del IESE, en el campus del IESE en Barcelona. La sesión, titulada “Leadership in a Turbulent and Global World” (Liderazgo en un mundo global y lleno de turbulencias) fue presentada por el director general del IESE, Jordi Canals, que afirmó que Polman había “logrado que una gran empresa se convirtiera en una compañía que quería cambiar el mundo con la sostenibilidad y la innovación”.

“Los ricos son más ricos y los pobres, más pobres. La clase media no se ha beneficiado en absoluto del crecimiento en los últimos diez años. El capitalismo ha tenido su momento y ha sacado a algunos de la pobreza, pero la crisis de 2008 es lo mejor que nos podía pasar. Ha sido una crisis de moralidad, ha hecho que nos diéramos cuenta de que nuestro comportamiento no era sostenible. Estábamos demasiado endeudados y estábamos dejando a demasiada gente detrás”, sostuvo Polman. 

“Los que, como Friedman, creen que el mercado por sí solo nos sacará de esta, están muy equivocados. Si nuestro sistema es tan maravilloso como dicen, ¿por qué cada noche miles de millones de personas se van a la cama sin cenar? Y si tan listos somos, ¿cómo es que, por un lado, millones de personas se están muriendo de hambre y, por el otro, millones de personas sufren obesidad? —y añadió:— Podríamos ser la primera generación en erradicar la pobreza”.

También señaló que, aunque la confianza de la opinión pública en las empresas y el Gobierno está muy tocada, la gente sí espera que las empresas formen parte de la solución: “Las empresas deben tomar la iniciativa, y dejar de esperar que el Gobierno dé el primer paso. Y la responsabilidad social corporativa ya no sirve, porque es algo que hace ser menos malo, pero en realidad, no hace mejorar”.

Cuando llegó a Unilever, el primer día, dijo que iban a duplicar el volumen de negocio pero, al mismo tiempo, declaró que las compras se harían de forma responsable y que se asumiría la responsabilidad de la cadena de valor de todas las marcas. “Dejé de publicar informes trimestrales el día en que hice una declaración como CEO y el precio de las acciones bajó porque el mercado pensó que estaba escondiendo algo. Hacer que vuelvan a subir las acciones es fácil, pero las decisiones no se toman a 90 días —afirmó—. La confianza solo se logra con transparencia, que es la base de la prosperidad”.

Antes de su ponencia, Paul Polman fue galardonado con el Food & Beverage Global Award 2013 del IESE, un reconocimiento por su destacada carrera internacional en el sector de alimentación y bebidas. Maria Puig, del IESE, explicó la elección de Polman porque había “guiado la expansión de Unilever hacia los países emergentes sin dejar de aplicar políticas sostenibles”. Hizo entrega del premio el profesor Jaume Llopis, y Polman lo aceptó en nombre de los 75.000 empleados de Unilever.

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