Previsiones económicas: tiempo primaveral

Toribio y Díaz-Giménez atisban algunas nubes en el horizonte

04/04/2014

Javier Díaz-Giménez

Incertidumbre es, posiblemente, un buen término para definir las previsiones de la economía española de cara a los próximos meses. Existen ciertos indicadores relativos a expectativas y estados de ánimo que invitan al optimismo. Se ha reactivado el consumo privado y la formación bruta de capital, pero el déficit público español continúa lastrando nuestra economía, se han reducido las exportaciones en los últimos trimestres y la situación del mercado laboral está a años luz del resto de países occidentales. Estas fueran algunas de las conclusiones que los profesores del IESE Juan José Toribio y Javier Díaz-Giménez expusieron en una conferencia organizada por la Agrupación de Antiguos Alumnos.

Los dos economistas también reflexionaron sobre la economía global y la zona euro. "Con una política monetaria expansiva, las cosas irían mejor en la eurozona. Habría mayor crecimiento y empleo, el euro sería más fuerte, sería más fácil reducir el déficit en el sector público y se facilitaría la recuperación de los países intervenidos", apuntó Toribio. Respecto al futuro de la moneda única, este experto fue tajante. "El euro está aquí para quedarse. El Banco Central Europeo ha asumido su función de mantener una moneda única fuerte y estable", señaló.

Pese a las dificultades sufridas en los últimos años, el ponente destacó que la situación en la zona euro está remontando, aunque debe afrontar con urgencia una serie de retos estructurales. Así, es imprescindible que avance tanto en el federalismo financiero y bancario, como en las reformas estructurales, pese a que este punto implique una reconsideración del Estado del Bienestar.

Toribio recordó que las últimas previsiones del FMI apuntan a un crecimiento de la economía mundial del 3,6% para 2014, con una previsible desaceleración de China que puede acarrear consecuencias al resto del mundo. Además, alertó de que un agravamiento de la crisis entre Rusia y Ucrania, con la consiguiente llegada de una nueva Guerra Fría, supondría el colapso de la economía internacional.


Dudas sobre España

Ambos expertos coincidieron en que es difícil saber qué va a pasar en los próximos meses en la economía española. Pese a la mejora del último trimestre, el crecimiento aún hoy es demasiado débil, lo que genera dudas razonables respecto al futuro. "Es cierto que nuestra economía ha dejado de menguar y que hemos recuperado la capacidad de crear algo de valor, pero tengo la sensación de que hemos perdido algo de impulso últimamente", afirmó Javier Díaz-Giménez tras analizar el último indicador sintético de Fedea.

El profesor lamentó que el PIB real de España (situado en el 92,7), sea similar al de los países rescatados por Europa. Una cifra muy alejada de las grandes economías mundiales y que coincide con la del primer trimestre de 2006. "Hemos perdido siete años de crecimiento", dijo. Para el economista, la situación crítica del sector público con el consiguiente déficit estructural, un mercado laboral con tasas de desempleo del 26% y una economía sumergida que ya supone casi el 20% del PIB, son lastres cuya solución queda aún muy lejos. En este punto coincidió Toribio, quien enumeró otro reto pendiente para la economía española, la reactivación del crédito bancario.



Agrupación de Antiguos Alumnos