Rentabilidad y reputación, desafíos de la banca española

10.º Encuentro del Sector Bancario

11/12/2014

El profesor del IESE Juan José Toribio y el consejero y director general del Banco Santander, Juan Rodríguez Inciarte, conversan durante el encuentro / Foto: Javier Arias

El buen funcionamiento de la banca es un factor crucial para apoyar el proceso de recuperación de la economía española, pero el sector se enfrenta a varios desafíos que pueden condicionar su futuro. Algunos de estos retos son la mejora de los márgenes de rentabilidad, el restablecimiento de la confianza ciudadana y la adaptación a los nuevos marcos regulatorios.

Pese a que en el último año se han producido avances, la banca necesita profundizar en las reformas para garantizar su competitividad, y no caer en la autocomplacencia por los resultados de los últimos test de estrés europeos, que han aprobado su solidez. Estos fueron algunos de los aspectos que se abordaron en el 10.º Encuentro del Sector Bancario, organizado por el Center for International Finance (CIF) del IESE en colaboración con EY.

En la jornada se analizó el actual contexto financiero europeo y español, caracterizado por un crecimiento débil de la economía, unos tipos de interés muy bajos y mayores requerimientos de capital. Estos tres elementos pueden complicar la recuperación tanto de la economía como del sector bancario, tal y como recordó el gobernador del Banco de España, Luis María Linde. "Los riesgos no han desaparecido totalmente, y la rentabilidad tan baja ofrece dudas sobre el mantenimiento del negocio bancario a futuro", apuntó.

En su opinión, cuanto más bajo sea el crecimiento más posibilidades hay de que resurjan las dudas, pues la evolución de la economía está siendo menos favorable de lo previsto hace varios meses. No obstante, reconoció que la posición del sector ha mejorado de forma "notable".


Riesgos a corto plazo

Durante su intervención, el gobernador enumeró otros riesgos a los que se enfrenta el sector bancario a corto plazo, como los cambios en la regulación y supervisión, las dudas sobre la rentabilidad del sistema en Europa y la debilidad macroeconómica de la zona euro.

En este sentido, Linde afirmó que hay que seguir corrigiendo el alto nivel de endeudamiento. Asimismo, se felicitó por los resultados de los stress test, que demuestran que España cuenta con un sistema bancario saneado. El gobernador reclamó que se articule una práctica común en el cálculo de los Activos Ponderados por Riesgo, y de las provisiones para las carteras de crédito. Asimismo, insistió en la necesidad de avanzar en las reformas estructurales.


Ventajas e inconvenientes de la eurozona

En este punto ahondó Ángel Cano, CEO de BBVA, quien reclamó al Gobierno que siga la senda reformista para que la economía española no dependa tanto de lo que ocurra en la eurozona. "Nos irá bien en 2015, pero hay que seguir trabajando porque nos afectará lo que pase en Europa. Si el resto no consigue crecer, nosotros creceremos menos", dijo.

Otro de los puntos de coincidencia fue el de reclamar nuevas medidas regulatorias más sencillas en el marco de la unión bancaria. José María Roldán, presidente de la Asociación Española de la Banca (AEB), sostuvo que dentro de la reforma financiera europea "se echa de menos más supervisión en vez de tanta regulación". Para Roldán, una vez se vaya perfeccionando la unión bancaria, la dimensión de la eurozona será cada vez más relevante, ya que habrá una mayor integración de los mercados financieros.

En relación a posibles fusiones transfronterizas, el presidente de la patronal bancaria indicó que primero dichas uniones deberán ser a nivel interno de los países, y si se percibe que existe una supervisión única, se puede plantear la siguiente fase.

Por su parte, el profesor del IESE y consejero de BBVA, José Manuel González-Páramo, recalcó que los bancos deberán asumir "una factura onerosa" por la puesta en marcha de toda la arquitectura de la unión bancaria (tasas y costes operativos del Mecanismo Único de Supervisión (MUS); el Mecanismo Único de Resolución, las distintas agencias regulatorias…).

Así, dentro de este nuevo marco de supervisión del Banco Central Europeo, el MUS, además de la solvencia, va a seguir muy de cerca la evolución de las estrategias de negocio, proyecciones de rentabilidad y buen gobierno de las entidades financieras. "El sistema financiero español, lejos de ser una manzana podrida, ha demostrado tener un modelo de negocio resistente", sostuvo Páramo.


Una regulación de alto impacto

En cuanto a la situación regulatoria, el consejero y director general del Banco Santander, Juan Rodríguez Inciarte, aseguró que con las nuevas medidas aprobadas "se han puesto trajes de fuerza a la banca europea" que limita el crecimiento.

Entre esas reglas, destacó el aumento de calidad y capital requerido, así como los nuevos estándares de liquidez o el tratamiento de las entidades sistémicas. Se trata de medidas que tienen un "impacto brutal en el sistema financiero", según Rodríguez Inciarte, quien en cambio alabó la puesta en marcha de la unión bancaria.

En su opinión, esta reforma dará mayor solvencia y liquidez a la banca, más homogeneidad en los costes de financiación, y ayudará a la ruptura del círculo vicioso entre el riesgo soberano y el bancario.

Por su parte, el CEO de Banco Popular, Francisco Gómez, advirtió de que la "incesante" actividad regulatoria genera un coste para las entidades que contribuye "muy poco a la mejora del negocio y de la economía". En cuanto a la recuperación de la economía española, se mostró convencido de que el desapalancamiento seguirá en los próximos meses, por lo que "se reducen las expectativas del crédito".


Preparados para el cambio

Según las previsiones de los banqueros, la rentabilidad del sector mejorará frente a las "abruptas caídas" de los años de crisis, aunque sería "ambicioso" aspirar a márgenes de dos cifras como en el pasado. "El negocio financiero será muy distinto en el futuro y las entidades tienen que estar preparadas", remachó.

De la misma manera, el consejero delegado del Banco Sabadell, Jaime Guardiola, espera que la recuperación de la rentabilidad bancaria "sea lo suficientemente inteligente" como para no comenzar una guerra en la lucha por la captación de demanda de crédito.

En este sentido, Guardiola advirtió de que mejorar la rentabilidad de los bancos en España y Europa será "muy difícil" en los próximos años, por lo que apuntó a países como México, Perú y Colombia para mantener el crecimiento de la entidad.


Nuevas tendencias

Junto a la internacionalización y las perspectivas de rentabilidad, el encuentro sirvió para apuntar una serie de tendencias que marcarán la senda del sector en los próximos años.

  • Shadow banking. La aparición de prestadores de servicios y nuevos canales de pago asociados a empresas ajenas al sector bancario convencional. En países como EEUU, Reino Unido y China, este tipo de entidades a la sombra han concedido más crédito que la banca tradicional. En 2013, el volumen de negocio del shadow banking alcanzó los 75.000 millones de dólares (19.000 millones de euros en la eurozona), tal y como recordó el profesor Jorge Soley.

  • Digitalización. Ya no hay ningún banco que pueda escapar a la transformación digital. Los bancos deben desarrollar plataformas digitales que refuercen su oferta offline. En particular, el sector debe aprovechar las posibilidades que le ofrece el Big Data, el uso de las redes sociales y plataformas móviles.

  • Nuevos hábitos del cliente multicanal. Los clientes han modificado tanto sus hábitos de consumo como sus exigencias en todos los ámbitos. Los bancos deben ofrecer productos fáciles y sencillos, adaptados a las necesidades reales del cliente, y las entidades deben actuar sin prejuicios a la hora de diseñar esta nueva oferta. El objetivo es que los clientes puedan usar todos los canales de los que dispone el banco (oficinas, online). El modelo multicanal seguirá evolucionando para ganar proximidad: surgen nuevos tipos de oficinas, algunas especializadas; crece el uso de las herramientas móviles (smart PC, teléfonos, tabletas) con ofertas y servicios específicos; se está desarrollando una nueva generación de cajeros automáticos; aumentan las oficinas virtuales y el asesoramiento digital.