Una economía en compás de espera

Perspectivas de la economía mundial para 2015

03/12/2014

IESE Business School

De izqda. a dcha.) Alfredo Pastor, Xavier Vives y Núria Mas durante una de las pasadas sesiones de coyuntura / Foto: Jordi Estruch

"Hay una demanda global muy débil". Así resumía el profesor del IESE Alfredo Pastor la situación actual de la economía mundial: parafraseando a Martin Wolf, el reputado columnista del Financial Times, que recientemente publicaba un artículo titulado "La maldición de la debilidad de la demanda mundial".


Crecimiento desigual

Las previsiones del FMI para el 2015 apuntan a un aumento del 3,8% del PIB mundial, aunque este crecimiento se producirá de forma muy desigual. Para las economías avanzadas, el FMI prevé un crecimiento medio del 2,3%. Pero también dentro de este grupo el crecimiento será muy desigual. Así, el FMI espera que el PIB crezca en EEUU un 3,1%, mientras que en la zona euro lo haría solo un 1,3% (un 1,7% en España). Según sus estimaciones, el PIB de EEUU ya está un 6% por encima de los niveles pre-crisis, mientras que en el caso de la zona euro el PIB todavía está un 4% por debajo de esos niveles.


Debilidad de la demanda

Esta debilidad de la demanda global se explica por varias razones. En el caso de China, explica el profesor Pastor, "sabemos se está intentando llevar a cabo una transición hacia una economía basada en la demanda interna y, particularmente, en el consumo". Pero eso lleva tiempo… Su crecimiento todavía depende mucho de sus exportaciones, que "ya no van tan bien como iban, porque el resto del mundo tampoco va tan bien". Y se están viendo también afectadas por la competencia de Japón, cuyas exportaciones se ven favorecidas por la depreciación del yen.

En cuanto a la zona euro, la principal causa de la debilidad de la demanda es el efecto "resaca" de la crisis, caracterizado por la carga de la deuda y por la desconfianza de la gente, que sigue asustada. Ese es claramente el caso de España.

Se apuntan también "otras causas, más dudosas, pero que vale la pena tener presentes". El profesor Pastor hizo alusión a las opiniones de quienes sostienen que, con una demografía en regresión, con una productividad que casi no crece y con una inversión escasa, lo normal es que el crecimiento sea bajo. Habrá que ver cómo evoluciona la situación a largo plazo. De momento, lo que si está ocurriendo ya en la zona euro es que "hay una gran cantidad de ahorro que se enfrenta a una inversión mucho más baja. Y eso deprime la demanda agregada, ya que esa diferencia se invierte fuera". Alemania, aclaró el profesor Pastor, sería el ejemplo paradigmático de esa situación.


Petróleo a la baja

La atonía de la demanda global está incidiendo también en los precios de la energía, y particularmente en la bajada del precio del petróleo, que está cotizando por debajo de los 80 dólares por barril. Es decir, a niveles no vistos en cinco años. Eso tiene mucho que ver con ese débil crecimiento mundial.

El profesor Xavier Vives apuntó otras razones que explican la caída en el precio del crudo, como la presión por reducir las emisiones de CO2 para combatir el cambio climático, el desarrollo de fuentes y técnicas alternativas como el shale gas —gas de lutita— y el fracking —fracturación hidráulica— (especialmente en EEUU, que pronto podría pasar de ser un país importador de gas a ser un país exportador y mucho menos dependiente del petróleo) o la divergencia en las necesidades y políticas de los países de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP).

Los países productores que dependen más de estos ingresos, como Venezuela, tratan de combatir la bajada de ingresos vendiendo más petróleo. Pero al aumentar la oferta, explicó el profesor Vives, contribuyen a bajar todavía más el precio. Otros, como Arabia Saudí, tratan en cambio de contener la oferta para evitar que el precio siga cayendo.

Para el profesor Vives la bajada del precio del petróleo es una buena noticia, ya que puede suponer hasta un punto más de crecimiento en el PIB de España. Con todo, y aunque las tensiones geopolíticas también pueden influir en los precios de la energía, no prevé que el precio llegue a caer por debajo de los sesenta dólares por barril.

Finalmente, y respecto a las políticas industriales de estímulo de las energías renovables, Vives señaló que en algunos países (como España, Alemania o Japón) los incentivos no se han diseñado bien porque se han calibrado mal los dos fallos de mercado que justifican los subsidios a las renovables. Algo que sí han hecho bien otros países (como China o Taiwán), que gracias a eso disfrutarán de una ventaja competitiva internacional a medio y largo plazo.


Recuperación del consumo en España

La buenas noticias las trajo la profesora Núria Mas, apuntando cifras del INE que muestran una incipiente recuperación del consumo de los hogares en España. Una reanimación de la demanda que ya se empieza a notar en el aumento de las matriculaciones de vehículos y en la compra de bienes duraderos, si bien es cierto, reconoció, que la están impulsando "los que han sobrevivido a la crisis y mantienen su puesto de empleo".

Sin embargo, dos sombras muy alargadas amenazan seriamente esta tímida recuperación de la economía española. Por un lado la deuda, tanto pública como privada, con un volumen equivalente a casi tres veces el PIB. Y por otro la lacra del paro, que sigue absolutamente disparado. Con más de 4,5 millones de parados y con un comportamiento que no se parece al de ningún otro país europeo, la evolución del mercado de trabajo sigue siendo el gran dolor de cabeza de la economía española. Y así va a seguir mientras no se tomen medidas extraordinarias: "sin medidas conscientes, solo esperando, no se va a absorber todo este desempleo", apuntaba Núria Mas. El mismo diagnóstico había hecho antes Alfredo Pastor, que tiene claro que "la evolución normal no va absorber este stock de paro que tenemos".



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