El impacto de las reformas en España

Un nuevo barómetro para la economía

24/01/2014

SpanishReforms

Tras haber superado la peor parte de la crisis, España se encuentra inmersa en un complejo esfuerzo reformador para impulsar el crecimiento de su economía y avanzar hacia la recuperación. Para aportar más luz sobre dichas reformas y qué efectos está teniendo su implementación, el Public-Private Sector Research Center (PPSRC) del IESE, junto con la Fundación de las Cajas de Ahorros (Funcas) y la consultora Everis, ha lanzado la nueva web Spanish Reforms.

Dividida en seis categorías principales – crecimiento y competitividad, competencia y regulación, mercado laboral, sistema financiero, política fiscal, administración pública y estado de bienestar – la página ha sido diseñada no solo para explicar y contextualizar las recomendaciones de instituciones internacionales sobre las reformas, sino también para observar el estado y el progreso de las mismas.

Además de proveer información rigurosa y actualizada, la web también incluye las propuestas del Public-Private Sector Research Center para combatir la crisis económica.

En la presentación oficial de la web, el profesor del IESE Xavier Vives, director académico del PPSRC, analizó las reformas más importantes que se han llevado a cabo en España desde el inicio de la crisis. En su opinión, la reforma del sistema financiero ha logrado importantes avances, mientras que la consolidación fiscal ha consistido en reducir gastos, más que en reformas concretas. También ha habido reformas importantes en el mercado laboral, pero no se ha avanzado nada en políticas de creación de empleo. Queda, por tanto, mucho por hacer.

Además, poco se ha hecho para reformar el mercado de alquiler, se han dado solo los primeros pasos para cambiar el sistema de pensiones y el sistema judicial sigue intacto. El sistema educativo se presume como fuente de futuras tensiones, ya que la última reforma se ha aplicado sin consenso político e institucional. Hay pocos pasos positivos respecto a la regulación y a la competitividad, y el déficit tarifario sigue afectando a la gestión energética. Por último, se ha dejado de invertir en I+D+i, con el retroceso que ello supone para el país.